Murió al ver a su pequeño club hacer historia en el fútbol francés
Walter Luzi, fundador del modesto Chambly, un club de la Tercera, falleció por causas desconocidas luego de la histórica clasificación a las semifinales de la Copa de Francia.
El modesto Chambly, un club de la tercera división francesa, vivió una jornada agridulce: cuando celebraba su histórica clasificación para semifinales de la Copa de Francia conoció la muerte de su fundador, Walter Luzi.
Luzi era más que el creador del club en 1989: era también el padre del actual presidente y del entrenador, muestra del carácter familiar del pequeño equipo, que explotó en lágrimas ante la noticia de su fallecimiento.
Ni siquiera atenuó la tristeza lo inédito de su clasificación para la semifinal de la Copa al ganar a un equipo de Primera, el Estrasburgo, uno de los pocos clubes franceses que esta temporada puede presumir de haber ganado al todopoderoso París Saint-Germain.
Tragique. Quelques heures après sa qualification pour le dernier carré de la Coupe de France, le FC Chambly a perdu son fondateur Walter Luzi, père de l'actuel président et coach du club. pic.twitter.com/miZTvs3AyH
— Daily Mercato (@DailyMercato) February 28, 2018
"Siempre estará en nuestros corazones. Vamos a hacer todo lo posible para llegar a la final y para no bajar de división", aseguró Gaharo Doucouré, el autor del gol de la victoria que los ubicó entre los cuatro aspirantes a un título importante.
Uno de ellos es el PSG, que eliminó al Olympique de Marsella, mientras que otro, Les Herbiers, también es de tercera división y eliminó a un rival superior, el Lens, de Segunda.
El último saldrá este jueves del duelo entre el Lyon y el Caen.
Chambly tendrá que superar la pena por la muerte de su fundador porque el próximo fin de semana le aguarda un reto de talla, el partido contra el Creteil, colista de su categoría, un duelo clave para no bajar a Cuarta división.
Los hombres de Luzi son ahora terceros por la cola a dos puntos de la salvación que ahora marca, precisamente, Les Herbiers.
El entrenador tendrá que afrontar el duelo pensando en su padre, el hombre que en 1989 convenció a algunos amigos para fundar un equipo de fútbol en el pequeño pueblo de 10.000 habitantes y, como era simpatizante del Inter de Milán, decidió que vestiría de azul y negro.