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La mufa del Kempes, invencible para Belgrano

No hay caso. El Celeste encadenó su tercera derrota consecutiva como dueño de casa y perdió por 3 a 1 ante Vélez. Ratificó que no le encuentra la vuelta al asunto y juega muy flojito de local. En este año aún le restan dos partidos más en Córdoba: Godoy C

20 de noviembre de 2011 a las 08:13 a. m.
Pablo Ocampo
La mufa del Kempes, invencible para Belgrano

Habrá que buscarle la vuelta por el lado de las brujas. Porque nada parece hacer efecto para quebrar el maleficio de local que persigue a Belgrano. Anoche, después de jugar mal y de a ratos muy mal, perdió ante Vélez por 3 a 1 y encajó la tercera caída en fila en esta condición.Después de 70 días sin victorias como local, otra vez la gente fue al Estadio Mario Kempes a ver si la mufa, de una vez por todas, se "tomaba el palo" y se iba a hacer de las suyas a otras latitudes. Pero no fue así, y como viene sucediendo, todo le salió bastante flojo al Pirata que se fue con las manos vacías y en deuda con su gente.

Además de jugar feo, de perder, de tener un montón de errores en todas sus líneas, en la cabecera popular, un puñado de idiotas se peleó por alguna repartija de dinero mal habido o por el manejo de un negocio ilegal en ese sector y que nada tiene que ver con el fútbol.

Horrible, después “maso”

En medio de un panorama sombrío y con mucho de juego desa­sociado, sin tener un concepto claro de qué hacer con la pelota o con los espacios, fue marcándose en un juego donde cometió tantos errores que molestaron a su gente. Entonces, si al fastidio de jugar en el Kempes se le suma un equipo que juega flojito, todo genera un cóctel peligroso para el ánimo y el corazón del hincha.

Ahí aparecieron los silbidos para "Cuqui" Silvera y "Tete" González. Epicentro del malestar general, que no quiere castigar a todos por igual y por ello se las agarró con los que menos quiere o los que no estuvieron en el equipo del ascenso.

Después de ese parcial inicial, en el que el equipo se fue 0-2, llegó el momento en el que las ganas y algunas correcciones en campo le dieron un poco más de protagonismo y de presencia en el arco rival.

Cuando "el Mudo" Vázquez la colgó del ángulo a los 24m, el público se acordó de cantar y trató de aportar lo suyo para lograr que los muchachos fueran al frente. Y con lo poco que tiene el Pirata, lo hizo. Apretó el acelerador y buscó torcerle el brazo al maligno fantasma que lo persigue en el Kempes y salió a lograr un empate que nunca llegaría y que ni siquiera estuvo cerca de conseguirlo.

La estocada de Ezequiel Rescaldani, a los 29m, aplastó al celeste y la reacción que el golazo de Vázquez había iniciado. Se diluyó con mucha velocidad y otra vez las cosas quedaron como al principio: a merced de lo que el visitante hiciera.

La gente de la platea aplaudió a los vestidos con la "V" en el pecho, pero el reconocimiento poco tenía que ver con su juego, más bien era una manera de reprochar lo hecho por los jugadores de su equipo.

La gente le da ese marco bello que tiene este juego, porque cuando alienta, le pone color y calor al gigantesco Kempes.

Pero desde el terreno no hay contagio. Puede que algunos corran más que otros, pero todos son responsables de un juego en general flojo y que de local no encuentra la vuelta.

No se puede decir que no hay entrega o que no se mete, pero en Primera, está visto, eso no alcanza para sumar.

El fuego sagrado de ser “dueño de casa” y de “hacer sentir visitante” al rival, no existe para Belgrano, porque esta cuarta derrota de local muestra que no le es simple jugar en Córdoba y que necesitará más que ahuyentar un puñado de fantasmas para torcer la historia.

Fue otra derrota y otra noche de caras largas para los hinchas de la “B”, pero hay tiempo para revertir la historia. Deberá ser con agua bendita y con mucho de juego.