A Media Voz... El esfuerzo de Fassi que no tuvo resultados
Todo lo que se dice por lo bajo en el fútbol de Córdoba.
Fassi hizo todos los esfuerzos, pero no le llevaron el apunte
“No sabés las veces que Andrés (Fassi) habló con el presidente de São Paulo para que nuestros hinchas pudieran comprar las entradas anticipadamente en Córdoba o por internet. No hubo forma. Le pidió 5.000 y aceptaron 3.000. Y para colmo las quieren vender el día del partido, en una boletería del Morumbí. Violan el reglamento de la Libertadores. Es peligroso. ¿Y si van más? ¿Y si hay cruce de hinchas? Ya sabemos cómo es la Policía brasileña”. El directivo de Talleres planteó así sus reparos y preocupación por lo que pueda pasar el miércoles en Brasil, cuando los albiazules quieran comprar sus tickets en el Morumbí.
La Conmebol puso la lupa sobre el Kempes
El partido que jugó Talleres contra São Paulo puso al estadio Mario Kempes bajo la lupa de la Conmebol. Meses antes vino una comisión especial para supervisar que los requisitos para jugar un torneo internacional se cumplan. “Se cumplió con todas las exigencias. Accesos, vestuarios, tribunas, iluminación, espacio publicitario... y el campo de juego está en perfectas condiciones. Sólo nos hicieron unas observaciones sobre unas micronivelaciones que hay que mejorar. Que las vamos a seguir trabajando”, aseguró Medardo Ligorria, titular de la Agencia Córdoba Deportes. En Talleres también están muy atentos a cumplir con todos los requisitos, porque de no cumplirlos al club le podría caber una multa de 70 mil dólares.
Entre las mediciones y el trabajo no hubo coincidencia
Los jugadores dejaron el moderno gimnasio que tiene el predio Armando Pérez y se dirigieron a la cancha para realizar allí la segunda parte del trabajo, pero la sorpresa se apoderó de varios de ellos en ese momento, porque después de casi 48 horas de haber jugado ante Argentinos en La Paternal, el trabajo apenas se extendió por unos 35 minutos.
Casi con asombro, algunos de los que visten de corto se miraron y hasta se cuenta que uno de ellos les planteó a los “profes” hacer algunos trabajos más, como para ganar tiempo e ir “conociéndose” más en cancha. Pero, para su sorpresa, el argumento se apuntaló en mediciones y números salidos de distintos trabajos técnicos, los que con ecuaciones muy acomodadas y otros versos, dieron que se debía trabajar poco. Lo concreto es que ni los propios integrantes del plantel, varios allegados a él, algunos dirigentes, empleados y otros componentes del club pudieron descifrar las razones del poco entrenamiento cuando lo que más necesita el Pirata es “tiempo de trabajo”.
