A media voz…
Instituto: el último que apague la luz. “Seba” Navarro, con Belgrano entre ceja y ceja. En Racing, casi hay piñas.
Con la salida de Darío Franco de Instituto, también se produjeron los alejamientos de los integrantes del cuerpo técnico, como sus auxiliares Alberto Gómez, Marcelo Pereyra y Hernán Franco, y sus PF, Pablo Sala y Paulo Garletti. También se fue el mánager, Alejandro Russo.
Y por darle RT a #GraciasFranco en Twitter, también se fue Vanina Di Fiore, de prensa del club. Hace unos días también habían despedido a tres empleados. Por eso, el chiste de ayer en La Agustina fue: “¡No respires hondo que te echan!”.
Navarro: Le quería ganar a Belgrano
Sebastián Navarro volvió a ser titular ante Belgrano y lució algo nervioso en los primeros minutos. No paraba de dar órdenes a sus compañeros y hasta lució impreciso en un par de jugadas.
“Es que le quería ganar a Belgrano. A toda costa. Soy hincha de Talleres y por el momento que pasa Argentinos, este partido tenía un valor agregado”, dijo el volante que fue cedido a préstamo desde el club de barrio Jardín. “El empate cayó bien. Nos impulsó”, dijo Navarro, quien ayer fue titular en el 2-1 sobre Estudiantes.
Ídolos académicos casi se van a las manos
En Racing de Nueva Italia las cosas andan de mal en peor. El equipo aún no ganó esta temporada y el club atraviesa una grave crisis institucional a la cual es difícil encontrarle una salida. En épocas como estas, todo se complica y cuesta mantener la calma. Incluso, la mala lleva a que otrora grandes ídolos del club se peleen por defender a diferentes actores políticos.
Pasó días atrás, cuando un exjugador del club, integrante del glorioso equipo subcampeón nacional en 1980, estuvo a punto de descargar su bronca con un excompañero. El papelón no se concretó, pero la amenaza continúa.
