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A media voz

Lerche, discípulo del “todo pasa”. El “detalle” que no vieron en el Kempes. La selección, ¿mejor sin Tevez? Y mucho más.

12 de septiembre de 2012 a las 09:34 a. m.
A media voz
Tevez está recuperando su mejor nivel y Sabella lo tiene en la mira (Foto: Fotobaires).

Los líos en Colón-Belgrano y en Colón-River, determinaron el recambio de jefes policiales.

“El operativo estuvo mal hecho”, dijo Lerche, titular de Colón, en la estadía de Argentina en Córdoba. ¿Y las agresiones a la prensa? “No iniciamos ninguna investigación. Tus colegas respondieron a las agresiones tirando un termo y una silla a las plateas. Tuvieron la mala suerte de pegarles a un juez de la Corte y a un miembro del TSJ. ¿La relación con la “B”? “Soy muy amigo de Armando Pérez”, cerró Lerche.

"No está Tevez y el ambiente mejoró"La ausencia de Carlos Tevez no se ha notado en el juego de la selección argentina, pero sí en el vestuario. Cuando la selección argentina estuvo en Córdoba, un allegado directo a un jugador de la selección dijo: "El ambiente está muy tranquilo. Mejoró. Messi está cómodo y es lo más importante. Ha sido clave que no esté Tevez. Cuando él está, el vestuario se altera y Messi también". ¿Ambiente que gana no se toca? ¿Tevez no volverá por ahora? ¿Será así?

“Humbertito”, los del ‘86 y el pai

Humberto Grondona se despojó de su condición de subdirector de selecciones de la AFA y comentó Argentina-Paraguay. Sus laderos, en cambio, se acomodaron en los pupitres de prensa, caso Bilardo, Brown, Trobbiani y Garré, campeones del mundo en 1986 y hoy miembros del cuerpo estable de la AFA. A unos metros, se acomodó Leoncio, el amigo cubano de “Humbertito” que supo oficiar de “mano santa” cuando fue DT en la “T”. ¿Contribuirá a cortar tantos años de sequía de títulos?

Que inoportuno el corte de boleto

En el Argentina-Paraguay, los organizadores incluyeron la presencia, en la platea Ardiles, de “acomodadoras” que indicaban a los asistentes la butaca exacta que debían ocupar.

No se tuvo en cuenta un detalle que echó a perder la movida: el número de asiento estaba impreso en los tickets justo en el extremo del talón que cortaban los boleteros en el ingreso. ¿Resultado? Cada uno se sentó donde quiso o pudo, hubo discusiones varias y “mudanzas” obligadas.