Mariano Spaccesi, la Saeta Rubia de la LIFI
Es delantero de la 2004 del Instituto José Peña. Con pinta de goleador alemán, amarga defensores durante los fines de semana en las canchas de la liga intercolegial.
Si una máquina permitiera viajar al pasado, muchos asegurarían que Jürgen Klinsmann dio sus primeros pasos en el Peña. O que la 2004, que venció el sábado al Hogar Inmaculada por 2-1, era en realidad el colegio donde se inició el polaco-alemán Lukas Podolski. Y si se está convencido de que quien juega es argentino, podría afirmar que está viendo los primeros “vuelos” del “Pájaro” Claudio Paul Caniggia.
Pero no. Este artillero se llama Mariano Spacccesi, tiene nueve años y aunque porte pinta de goleador europeo, juega en el Peña.
Su rostro emana inocencia. La sonrisa, el tono de voz, todo parece indicar que se está en presencia de lo que, en los cafés, los viejos rotulan como “un buen tipo”. Pero –afirman los que saben– en las áreas se requiere hambre, garra y todos atributos que incluso algún malintencionado podría confundir con maldad.
Cuando le pelota le pasa cerca, la sonrisa se borra por un instante y los ojos se posan en el arco rival. “Marianito” recuerda al personaje de Macaulay Culkin en “Mi pobre angelito”: con cara celestial, parece incapaz se lastimar a alguien, pero recibe el fútbol y en dos movimientos se saca de encima al defensor y perfora la red.
“Me sentí bien. Fue un partido muy difícil, pero los chicos jugaron muy bien”, resume este hincha de River y Belgrano. “River”, asegura cuando se le consulta por quién hacía fuerzas en aquella recordada promoción que le dio el ascenso a la “B” en el Monumental de Núñez.
Tampoco duda al momento de elegir un ídolo: “(Lionel) Messi”.
- ¿Contra quiénes son los partidos más difíciles?
- Hay muchos, pero casi siempre con el Robles, las Pías, el Santo Tomás y “el Hogar” (Inmaculada).
- Fue un partido parejo, ¿y si perdían?
- No importa. Mientras demos pases, que es lo mejor que hacemos, y nos divirtamos, la pasamos bien.
No le sobra físico, aunque tiene un excedente de ganas. Delgado, rápido y de interesante dominio del balón, Mariano da pelea en todo el frente de ataque. Como lo hacían, cuando empezaron a jugar, Klinsmann, Podolski y Caniggia. Como lo hace, hoy, “Marianito” Spaccesi.
Diego Macagno, Director Técnico
Con más de 25 años en la docencia, Diego Macagno da una pincelada de lo que significa estar al frente del equipo del Peña: “No hay palabras para explicarlo. Los chicos te enseñan algo nuevo todos los días, te dan alegría, estás riéndote constantemente”.
El “Profe”, que también trabaja en las inferiores de Huracán de B° La France, explica de qué se trata la competencia intercolegial: “Si bien hay resultados, es algo lúdico. Todos quieren ganar, pero no hay que hacer de la derrota un dramatismo.
"La idea es que jueguen todos -cuenta su fórmula- al menos cinco minutos”.
Y aunque hasta el momento no haya tenido problemas, sostiene que es mejor hablar con los papás: “Los chicos se olvidan de la derrota, pero los padres, que se ven reflejados en los hijos, pueden arrastrar eso durante una semana”.