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Mariano Miño: el “yo no vendo humo”, la primera ovación y el “es difícil no enamorarse de Belgrano”

El 10, sin casete. “A mí no me gusta vender humo y sé que puedo estar de paso, pero me siento muy cómodo en el club”, dijo el autor del 1-0 a Brown.

08 de mayo de 2022 a las 08:12 a. m.
Mariano Miño: el “yo no vendo humo”, la primera ovación y el “es difícil no enamorarse de Belgrano”
Mariano Miño, volante de Belgrano, de destacad actuación ante Brown. (Nicolás Bravo / La Voz)

Hubo tiempo, no hace mucho, en el que Mariano Miño salía del Gigante de Alberdi y nadie le pedía una foto o le regalaba un saludo cariñoso. Era un jugador más en un Belgrano más que no cumplía con las expectativas. Las cosas cambiaron. Hoy Miño es el 10 del equipo que marcha líder de la Primera Nacional. Es, además, el segundo goleador, con cuatro tantos. El último fue el del 1-0 a Almirante Brown, por la fecha 14 de la Primera Nacional. Y, ante esto, los días de Miño cambiaron.

El volante de 28 años, que llegó el año pasado procedente de Agropecuario, goza del mejor momento personal y eso le genera estas sensaciones: “Sabemos del poderío que tenemos en cuanto a nombres y en cuanto a condiciones. Y tenemos en claro que los rivales salen a jugarnos de contragolpe. Y haberlo resuelto otra vez es algo que nos deja muy contentos. Y sobre todo por el arranque en el torneo. Ojalá podamos seguir así”.

Miño puso el 1-0 de cabeza, una forma de hacer goles que no es su “fuerte”. “Ja, es verdad. El otro gol que hice acá, contra Estudiantes de Buenos Aires, también fue de cabeza. Pero no es normal. Aunque a veces pasa que los centrales rivales se van con los más grandotes y dejan ese espacio para que entremos nosotros (los más bajitos)”.

Mariano Miño conecta de cabeza y para el gol el centro de Pablo Vegetti. Invirtieron los roles y ganó Belgrano.
Mariano Miño conecta de cabeza y para el gol el centro de Pablo Vegetti. Invirtieron los roles y ganó Belgrano.

–Te gritaron “Miño, Miño” desde la tribuna.

–Es una emoción muy grande. Uno a veces vive a mil y no se detiene a pensar que hay más de 30 mil personas gritando el nombre de uno… Y yo que hago un trabajo, que es jugar al fútbol. Creo que para nosotros los futbolistas son más los momentos malos que los buenos. Este es un momento bueno en mi carrera y espero lo pueda sostener en el tiempo.

–¿Por qué festejaste así (hizo como si se raspara la manos)?

–Por mi hijo. A mi hijo le encanta el fútbol, le encanta Belgrano. Y él cuando hace un gol mira a los jugadores. Ponele al PSG. Y no sé a quién vio que festeja y hace así y entonces le dije que si hacía un gol iba a hacer ese festejo.

–Eso que le pasó a tu hijo, de encariñarse con Belgrano, ¿es lo que te pasó a vos?

–Es muy difícil mantener una distancia con el club. Yo no nací acá en Belgrano. Vengo desde otra lugar, pero el día a día, el amor de la gente, el cariño cada vez que jugamos de local o cuando nos cruzan en la calle… Y así es muy difícil no enamorarse de Belgrano. Hay que ser realista. A mí no me gusta vender humo. Yo soy consciente de que puedo estar de paso o que me puedo quedar muchos años. El destino lo dirá, pero la verdad es que estoy muy cómodo y muy contento en Belgrano. Y estoy agradecido a la gente por el cariño.

–Superaste una etapa muy dura en lo personal. ¿Cómo saliste adelante?

–Con trabajo. Cuando llegué tuve una lesión inoportuna. Tuve un cambio de técnico también. Por ahí yo vine para un técnico al que no le pude cumplir (por Alejandro Orfila). Hoy por hoy ya lo conozco a Guillermo y venimos con un grupo que está desde al año pasado para este torneo y con algunos refuerzos de mucha jerarquía. Par mí tenemos uno de los mejores planteles. Sé que tenemos que demostrarlo acá adentro (por la cancha) cada día.

–¿Qué mensajes le darías al hincha de Belgrano?

–Nosotros no somos quiénes para decirle al hincha que se ilusione o no. Si están ilusionados es por algo. Porque ven algo en nosotros que los hace ilusionar. Evidentemente ven un potencial importante en el equipo. Nosotros sabemos que falta mucho, que esto es largo. Que los rivales son duros. Lo han demostrado todos los equipos. Es muy duro ganar un partido. Hay que valorar lo que conseguimos hasta ahora. Ojalá esa ilusión de los hinchas sea una realidad así festejamos todos.

Lo dice Miño y lo sienten miles de hinchas de Belgrano.

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