Maradona, imán interminable
Aplomado y de traje, el técnico argentino disfrutó y sufrió el triunfo. Estuvo su familia y cruzó besos con Benjamín, su nieto. Y dejó una de sus frases: “Si Messi se divierte, nos divertimos todos”.
Johannesburgo. Entró comiéndose una manzana. Siempre rengo, Diego Maradona volvía a dar una conferencia de prensa post partido después de aquella noche de Uruguay, cuando logró la clasificación al Mundial de Sudáfrica. Sin el traje gris (de Etiqueta Negra) que usó en el partido de ayer, vestido ya de entrenador, estuvo sereno y hasta se conmovió. "Emociones, muchas" dijo haber vivido en el triunfo ante Nigeria.Lo que ocurrió el 12 de junio de 2010 debe de haber quedado para siempre en su corazón. A poco de que comenzara el partido, llegaron al Ellis Park su ex esposa, "la Claudia", su hija Dalma (anteojos negros, pose de diva) y Giannina y su hijo Benjamín (cara de dormido, camiseta del papá: "el Kun"). Juntos lograron convencerlo de que usara traje para el debut. Y juntos ocuparon una de las plateas cercanas a la cancha, tanto que Diego pudo ir hasta allí en el calentamiento de los jugadores y cruzó unos besos con su nieto. No hay mejor combustible que el amor.Después fue un imán para los fotógrafos. Una esponja para la presión de tanto medio periodístico. Un dique de contención para los nervios argentinos. Su imagen en la pantalla gigante hizo que el estadio explotara en una ovación tremenda. Más que Messi, más que Tevez. Un momento que continuó cuando los equipos entraron al Ellis Park. Muchos reporteros se quedaron delante del banco de los suplentes, lo querían a él. Lo ametrallaron a flashes y no dejaron de enfocarlo hasta terminado el Himno Nacional argentino.
Vivió el partido como un jugador más, como un hincha más. Gritó el gol de Heinze abrazándose con Diego Milito y después con su ayudante Héctor Enrique. No se sentó nunca en el banco de suplentes y jetoneó al cuarto árbitro cuando creyó que lo perjudicaban. Y se olvidó de saludar al DT de Nigeria, Lars Lagerback, al término del partido. "No me preocupa –dijo el sueco–. Tengo mucho respeto por él y eso no cambia".
Tanto calvario hacia el Mundial que ahora Maradona parece estar disfrutando. Ayer, primero en el calentamiento, luego en el partido y después en la conferencia, mostró talante aplomado. Sufrió, quién si no, pero sonreía y sus dientes a la vista avisaban que fue, como dijo, una “gran victoria”.
“Nos perdonaron”
"La falta de puntería a veces te hace bajar la guardia. Si les hubiésemos hecho tres goles en cinco situaciones, estaríamos hablando de un partido brillante de Argentina. El que perdona paga en fútbol y a nosotros nos perdonaron", señaló Maradona en conferencia de prensa, en un pequeño anfiteatro metido en los intestinos del estadio donde debutó como DT en un Mundial.
Estaba feliz, pero fue autocrítico (poco) y reconoció que Nigeria debió haber llegado al 1 a 1. “Porque es una ley del fútbol. Si tenés tantas situaciones y no convertís, te empatan”, aseguró.
De todas maneras, él, que pasó ya por cinco mundiales, destacó el valor de una victoria en el primer partido de la Copa del Mundo. “Empezar un Mundial ganando, como se ganó, da una cierta tranquilidad para el partido que viene”, agregó.
Y habló de Messi, su heredero. Pero no como DT. Habló como sibarita, de esos que disfrutan del buen fútbol. "A 'Lío' lo quiero cerca de la pelota y hoy (por ayer) estuvo así. Mientras él se divierta con la pelota, nos divertiremos todos. No sería lindo el fútbol sin ver que Messi toque la pelota".

