Maradona, de panza a octavos
Diego y otra “palomita”. Enojado porque Messi no puede hacer un gol, el DT terminó en el césped del Peter Mokaba. Además, a la pelota y a los árbitros.
Polokwane. Diego Maradona no podía más. Como los más de 15 mil hinchas argentinos en el Estadio Peter Mokaba no podían entender cómo Lionel Messi no podía convertir un gol. Hasta que llegó un jugadón de "Lio", pero la pelota dio en el poste derecho del arquero griego. Entonces, el DT se tiró al piso, de panza, como un niño, sin más recursos que el capricho más infantil de su alma de jugador.
Maradona le dio la cinta de capitán a Messi, quien lleva la “10” en su espalda. Como Diego, en México 1986. Por similitudes, el problema es que el rosarino no ha marcado todavía y “Pelusa”, a esta altura en aquella Copa del Mundo, ya lo había logrado.
“Me tiré de panza porque Messi no la puede meter. Si había una pileta, me tiraba de cabeza”, explicó en conferencia de prensa, con ese tono que ha elegido para hablar en Sudáfrica, tan medido y reflexivo.
Enseguida, analizó al rival que vendrá en octavos del Mundial. "Vamos a recibir a México con todo el respeto que se merece porque es un equipo que tiene una identidad de juego. Lo conozco mucho al 'Vasco' Aguirre, hemos hablado mucho cuando era técnico del Atlético de Madrid, y sé cómo trabaja", respondió. "A partir de ahora no le podés errar. Si te equivocás, morís", dijo.
Mientras se prepara, el martes volvió a mostrar que las ceremonias no se cambian. Por eso, otra vez el traje gris (lo dicho, no se lo sacará más), la arenga antes de salir a la cancha, el rosario en su mano y los brazos cruzados para caminar todo el partido dentro del corralito.
Y otra vez sus cruces con los rivales. Ante Corea del Sur, con el DT Huh Jung Moo; y ayer con el 10 de Grecia, Georgios Karagounis, a quien no paró de hablarle durante el partido. Y con quien se fue de la cancha, haciendo las pases al final.
¿Qué le decía al helénico? Que pararan de pegarle a Lionel. "No puede ser que a Messi le vivan pegando y los árbitros no hacen nada. Hay un reglamento y no lo aplican", explicó. Ojo: tanta arenga puede terminar en una expulsión.
Contra la pelota
Maradona tenía guardado otro capítulo para la pelota, a la que odia. Aunque el viernes pasado le haya pegado con la perfección de antaño en un entrenamiento con los arqueros suplentes y la Jabulani haya respondido a sus órdenes, no la puede ni ver. "La pelota y la cancha son iguales para los dos equipos, pero los dos no tienen el mismo pie. Entonces, ¿a quién va a perjudicar? La probé en los entrenamientos y esta pelota no dobla. Es imposible el cambio de frente en este Mundial", aseguró con una frase que hiciera famosa Daniel Passarella.
Otra vez, los jugadores
El DT no hace críticas en las conferencias de prensa. Se las reserva para la intimidad. Siempre hay, como corresponde, motivación. "Quiero felicitar a los jugadores porque dejan la vida en la cancha", enfatizó y destacó a los debutantes Javier Pastore (ver página 10), Clemente Rodríguez y Nicolás Otamendi.
“Clemente es un fenómeno, que puede jugar por las dos puntas, Pastore es un irrespetuoso del fútbol y Otamendi hizo todo bien. Para mí fue la figura de la cancha”, agregó.
Con el pelo húmedo, negro azabache, la barba cada vez más tallada y los ojos vivaces, Maradona aumenta su audiencia en cada conferencia. Los medios lo buscan a él, incluso sobre Messi.
Minutos después de las respuestas del DT de Argentina, el delantero del Barcelona recibió el premio al mejor jugador del partido.
Pero a la mayoría de los periodistas no le importó. Habían dejado la sala del Estadio Peter Mokaba luego de que Maradona abandonara la charla.

