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Luka Modric e Iván Rakitic, guerra y seducción

Modric y Rakitic serán rivales hoy en el clásico Real Madrid-Barcelona y en el Mundial enfrentarán a Argentina.

24 de diciembre de 2017 a las 12:00 a. m.
Luka Modric e Iván Rakitic, guerra y seducción

Hoy, cuando la pelota empiece a rodar en el Santiago Bernabeu en una nueva edición del clásico Real Madrid-Barcelona (a las 9 por ESPN 2), estarán cara a cara. Pero en realidad Luka Modric (32) e Ivan Rakitic (29) son compañeros y enfrentarán a la selección argentina en el Mundial de Rusia.

Luka viene de una familia que fue desplazada de la guerra croata en los ’90. El conflicto los forzó huir con lo puesto. Después de que milicianos serbios asesinaran al abuelo de Modric, su familia vivió en hoteles de Zadar junto a otros refugiados. La guerra concluyó con la Operación Tormenta, la mayor limpieza étnica perpetrada en los Balcanes que acabó con la expulsión de 250.000 serbios y la muerte de 20.000 croatas. Sin embargo, los Modric prefirieron quedarse en Zadar donde Luka ya se había iniciado como jugador.

Sus compañeros lo definen como un tipo “muy tranquilo”, que habla en la cancha. Quizás nunca imaginó que sería apodado “el Cruyff de los Balcanes”.

Como jugador del Dinamo conoció un día a la hija de la jefa de administración de su equipo, una economista llamada Vanja, hoy su esposa y madre de su hijo Iván.

Iván es, justamente, el nombre de Rakitic, la otra figura croata. Y, casualmente, su padre se llama Luka, como Modric. Sus historias son distintas, aunque la guerra es el denominador común. Nacido en Möhlin (Suiza) el 10 de marzo de 1988, Rakitic es hijo de un croata y una serbia. Sus padres dejaron Croacia cuando la violencia en los Balcanes recrudeció luego de la muerte del Mariscal Tito, en 1980.

Sin dudas, una de las decisiones más importantes que Iván debió tomar fue elegir con qué selección jugar. Incluso llegó a ponerse la camiseta de Suiza. Jugar para Croacia le trajo problemas, pero también reconocimiento. Por eso, cuando falló el penal decisivo que eliminó a su país de la Euro 2008, con apenas 20 años, nadie le recriminó nada. Pocos saben que Rakitic cursó primer año de arquitectura en Basilea, mientras jugaba en la liga local Pero ese anhelo quedó trunco en 2007, cuando fue transferido al Schalke 04 alemán.

Dueño de un gran sentido del humor y amigo íntimo de Lionel Messi, eligió no vivir en los barrios más exclusivos de Barcelona. De hecho, es un cocinero aficionado, odia las fiestas y prefiere ver una película antes que los boliches y la noche catalana.

La noche previa a la firma de su contrato con el Sevilla, estaba desvelado en el hotel y decidió bajar al bar a tomar una copa. Allí, un llamado puso en duda su continuidad en Andalucía: un importante club europeo le imploraba que no firmara y le ofrecía más dinero. Pero Rakitic respetó su palabra. “Le dije a mi hermano. ‘¿Ves a esa camarera? Voy a jugar en Sevilla y me voy a casar con esa mujer’”, contó. Y cumplió. Luego de siete meses yendo a desayunar al mismo bar y de aprender español, conquistó a Raquel Mauri, su mujer, la madre de sus hijas.

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