Laverni: Sé que cargo la mochila de soberbio
Congreso de Fútbol. El árbitro rosarino defendió su estilo “distante” y calificó como “bueno o quizá muy bueno” el nivel actual del referato argentino.
Congreso de Fútbol. Saúl Laverni inició su exposición haciendo un repaso de los 25 años del Sindicato de Árbitros de la República Argentina (Sadra), y revelando un inminente cambio de conducción en el sindicato de los referís del interior: "Guillermo Marconi está preparando a Sergio
Pezzotta para que sea su sucesor".
"El arbitraje del interior está pasando por un gran momento. En la década del '90, era una utopía que uno de sus representantes pudiera dirigir un Boca-River", puntualizó.
Después, el rosarino habló de la necesidad de que "los pitos" del país logren ser "altamente profesionales" y, en tal sentido, destacó la importancia de que tengan "una contención psicológica" y "no salgan ciegos a una cancha" para poder lograr optimizar sus rendimientos.
Indagado sobre la realidad del referato argentino, Laverni consideró que "más allá de las críticas, creo que el nivel es bueno, y hasta diría que muy bueno". Y agregó: "El futbolista argentino es mañero ciento por ciento, y eso complica nuestra tarea. Nosotros no tenemos el Ojo de Águila del tenis o del rugby, sino que tomamos decisiones por una foto. En ese contexto, me quedo con que en la definición de los torneos no hubo errores arbitrales que incidieran en los resultados. Fue un final de temporada sin polémicas".
Un parco "no" fue la respuesta de Laverni cuando lo indagaron sobre un eventual conocimiento de casos de sobornos en el referato. Tampoco se jugó demasiado a la hora de elegir al mejor exponente del arbitraje nacional: "Antes había un Elizondo o un Baldassi que sobresalían, y ahora se emparejó. Están Pezzotta, Lunati, yo... Pitana".
Sí defendió su estilo de arbitraje "distante" de los jugadores. "Por esa forma de dirigir cargo con la mochila de soberbio, pero no me gusta andar besando ni abrazando a los futbolistas", señaló. De los cambios tecnológicos dijo que "estaba cantado que algo tenían que hacer", aunque defendió "la potestad del árbitro para decidir". Al final comentó que, junto con su conciudadano Pezzotta, pidió a AFA poder dirigir a Newell's y Rosario Central.
