Temas del día:

La tragedia que no fue: el susto de la “Lora” Oliva en Nueva Italia

En un clásico entre Racing e Instituto, el futbolista golpeó su cabeza contra una pared aledaña al campo de juego. El masajista Julio “Turco” Melone le salvó la vida.

14 de mayo de 2015 a las 02:31 p. m.
La tragedia que no fue: el susto de la “Lora” Oliva en Nueva Italia
Melone intentando evitar que Oliva se asfixie con su lengua (Foto: Archivo / La Voz).

La muerte de Emanuel Ortega, el joven jugador de San Martín de Burzaco, por una desgracia sucedida en una cancha de Buenos Aires, remitió de inmediato, a los memoriosos, a dos casos similares sucedidos en campos de juego cordobeses, que también pudieron haber concluido en una tragedia similar.

El primero fue en el Estadio Miguel Sancho de Racing, en mayo de 1992, cuando, en el primer tiempo de un clásico contra Instituto, Nicolás Oliva disputó un balón con Gabriel Rodríguez sobre un costado de la cancha y tras chocar con su rival, golpeó su cabeza contra la base de cemento de una pared que sostenía el alambrado.

"La Lora" perdió el conocimiento y sobrevino la reacción desesperada de los jugadores pidiendo atención médica urgente. El primero en auxiliarlo fue el masajista de la Gloria, el exboxeador Julio "el Turco" Melone, quien le metió la mano en la boca, logró sacarle la lengua y evitó que el futbolista se asfixiara.

Adrián Bozzoletti, zaguero de la Academia y quien en el mismo partido, en el complemento chocó su cabeza con Mario Baralle y también terminó internado como Oliva, recordó a Mundo D aquel episodio.

“Fue a la altura de la mitad de la cancha, en un lateral, en un sector lleno de serpentinas. Recuerdo que ‘la Lora’ salió desplazado más rápido y chocó la cabeza contra el pared. Perdió el conocimiento al instante, sobre los papeles. Estaba con los ojos abiertos, pero totalmente idos. Melone llegó urgente con los médicos y afortunadamente logró sacarle la lengua de la boca”, evocó el exdefensor.

Bozzoletti agregó: “Después vino el choque mío con Baralle y terminamos lo dos internados en el Hospital de Urgencias. Yo yo no perdí el conocimiento. Recuerdo que en las radios decían que Oliva se estaba muriendo. Su mujer estaba embarazada y a punto de parir. No había ido a la cancha a verlo y escuchaba eso. Fue desesperante”.

El destino quiso que, hace 11 años, jugando para Ateneo de General Cabrera, Bozzoletti pasara una circunstacia parecida, pero peor.

Chocó su cabeza colla de un delantero rival, perdió el conocimiento y durante 20 segundos sufrió muerte clínica. Afortunadamente pudo recobrar el conocimiento en un hospital regional y así salvó su vida. 

Imagen de la nota

Adrián Bozzoletti, zaguero de la Academia y quien en el mismo partido, en el complemento chocó su cabeza con Mario Baralle y también terminó internado como Oliva, recordó a Mundo D aquel episodio.

“Fue a la altura de la mitad de la cancha, en un lateral, en un sector lleno de serpentinas. Recuerdo que ‘la Lora’ salió desplazado más rápido y chocó la cabeza contra el pared. Perdió el conocimiento al instante, sobre los papeles. Estaba con los ojos abiertos, pero totalmente idos. Melone llegó urgente con los médicos y afortunadamente logró sacarle la lengua de la boca”, evocó el exdefensor.

Bozzoletti agregó: “Después vino el choque mío con Baralle y terminamos lo dos internados en el Hospital de Urgencias. Yo yo no perdí el conocimiento. Recuerdo que en las radios decían que Oliva se estaba muriendo. Su mujer estaba embarazada y a punto de parir. No había ido a la cancha a verlo y escuchaba eso. Fue desesperante”.

El destino quiso que, hace 11 años, jugando para Ateneo de General Cabrera, Bozzoletti pasara una circunstacia parecida, pero peor. Chocó su cabeza colla de un delantero rival, perdió el conocimiento y durante 20 segundos sufrió muerte clínica. Afortunadamente pudo recobrar el conocimiento en un hospital regional y así salvó su vida.

El caso Zárate

“Me atendió con urgencia el doctor Ariel Ayub, de Juniors, y me llevó desmayado al hospital. Estuve seis días internado, perdía líquido encefálico por la nariz. Terminé perdiendo la vista del ojo derecho. Tuve que dejar el fútbol a los 24 años”, recordó ayer Zárate, en diálogo con Mundo D.

“La cuestión no terminó ahí: le hice un juicio a Instituto, a Juniors y a la Asociación Cordobesa de Fútbol. Y lo perdí, porque se hizo todo para que no se dictara un fallo en su contra que sentara jurisprudencia”, comentó Zárate.