La selección es campeón del mundo y los festejos en la calle más argentina de París
La rue Dauphine se colmó de argentinos en la capital francesa para disfrutar del título en Qatar 2022.
La selección nacional se consagró en el Mundial de Qatar 2022 al vencer a Francia en la definición por penales (4-2) tras igualar 3-3 en los 90 y los 30 minutos de alargue. Para la Argentina fue la tercera Copa del Mundo de su historia tras las conseguidas en 1978 y 1986.
Y hubo festejos en cada rincón del país, y también en el exterior. Entre ellos, celebraron en París, la capital de Francia. La rue Dauphine, a pocos metros del río Sena, estalló de alegría después de que Gonzalo Montiel anotó el tanto de la victoria argentina en la tanda de penales.
Et ce n'est que la mi-temps rue Dauphine à Paris #ARGFRA #FIFAWorldCup pic.twitter.com/wB1wROgJo5
— Jérôme Val (@valjerome1) December 18, 2022
En medio del agua nieve, centenares de argentinos tomaron esta parisina calle al grito de “Messi, Messi”. En los alrededores de un colmado restaurante “Volver”, precisamente uno de los establecimientos que Leo Messi frecuenta mientras juega en el PSG, varias decenas tuvieron que marcharse a otros locales adyacentes y muchos no tuvieron más remedio que quedarse en la calle aguantando temperaturas frías.
Même situation au Volver, le plus fameux restaurant argentin de Paris. Les supporters argentins se jettent donc sur les autres bars de la rue Dauphine pic.twitter.com/Yxkz1tEJFJ
— Paul Ackermann (@paulac) December 18, 2022
El gol de Montiel desabrochó la inmensa alegría argentina al grito de “Campeones, Campeones” en medio de una bruma azul desprendida por las bengalas azules.
La diáspora argentina en la capital gala se abrazó, se besó, dio saltos sin parar e incluso realizó vídeo llamadas en directo a sus familias al otro lado del Atlántico. Ni siquiera la remontada francesa en dos minutos de Kylian Mbappé, ni el empate agónico obra del mismo jugador al final de la prórroga habían frenado a los fervorosos hinchas argentinos. Fue el único momento en el que la hasta entonces muda hinchada gala despertaba al grito de “Kiki”, el apoyo de Mbappé.
Pero los argentinos, que iniciaron la tarde cantando “el que no salta es un inglés...” y la terminaron entonando la misma estrofa pero cambiando “inglés” por “francés”, conservaron la fe hasta el final.
Entre los atuendos, aunque la camiseta “10″ de Messi era la más usada, también hubo varios seguidores con ese mismo número pero con el nombre de Diego Maradona, el jugador que lideró a Argentina en su último Mundial, en 1986.
