La selección argentina necesita definir una alternativa a Higuaín con vistas al Mundial
¿Quién ocupa el lugar del nueve? Sabella tiene un problema que resolver de cara a la, casi segura, participación albiceleste en el Mundial.
Quito espera el choque entre Ecuador y Argentina con gran expectativa. Los medios locales y el público en general señalan el cotejo pautado para este martes a las 18 (hora argentina) como un duelo clave en la búsqueda de la clasificación ecuatoriana al Mundial de Brasil 2014.
Sin embargo, no sólo el resultado final será importante para ambos planteles (si Argentina logra un triunfo, tendrá buenas chances de sellar su clasificación a la cita ecuménica), sino que además, para Sabella, este puede ser otro partido para comenzar a definira algunas cuestiones en cuanto al funcionamiento del equipo.A la ausencia de un reemplazante natural para Lionel Messi, Argentina suma otra baja de gran importancia para el encuentro de este Martes: la de Gonzalo Higuaín, el goleador de las eliminatorias sudamericanas (9 tantos).
La suspensión del delantero tras la expulsión ante Colombia expone otra carencia de la plantilla conformada por Sabella: la de un nueve de área que sea capaz de reemplazarlo. Un tipo capaz de meterse entre los dos zagueros centrales contrarios, y con capacidad de definición.
En algún momento fueron
el cordobés Hernán Barcos, Franco Di Santo,
cualquiera a años luz de distancia de Higuaín; y con Carlos Tévez casi afuera del Mundial (no es tenido en cuenta en las convocatorias de Sabella), los tiempos obligan a encontrar un reemplazante específico, grandote, que tenga mucha capacidad de gol y que entre en sintonía con este equipo para afrontar el gran compromiso de 2014.
En el horizonte aparece Mauro Icardi. Un juvenil que trascendió en el fútbol italiano tras un breve paso por el fútbol español, con características similares al ex-River en cuanto a su potencia física, pero que tiene cero rodaje en la selección.
Así está Argentina, a la espera de un choque importante, en Quito, ciudada a la que llegará sobre la hora del encuentro, procedente de Guayaquil a fin de contrarrestar la altura. Será una prueba que, además de comenzar a definir la clasificación, podría arrojar algún resultado futbolístico que le permita a
Sabella
comenzar a diseñar
una estructura alternativa al equipo ideal.
