La pretemporada: el momento clave de cualquier equipo
Los trabajos previos a la competencia. Los clubes de Córdoba están en plena tarea de acondicionamiento físico, pensando en un año cargado de exigencias. Cómo cambiaron los hábitos de los jugadores y de los preparadores físicos.
Todos los planteles han comenzado o comenzarán en breve la actividad de pretemporada. En el lapso previo a un campeonato, el trabajo físico del jugador es considerado fundamental para afrontar el año futbolístico. Y es así que, en doble o en triple turno, en el llano o en las sierras, en el césped o en la arena, los planteles se ponen a disposición tanto del entrenador como del preparador físico, encargados de ponerlos a punto para dar lo mejor desde el comienzo del juego."La pretemporada es muy importante. Es la mejor forma de desarrollar y potenciar las cualidades físicas del jugador", dice el preparador físico de Instituto, Mauro Cerutti.
Cerutti, de 35 años, acompañante de Kudelka en sus gestiones en Libertad de Sunchales y Boca Unidos, remarca los cambios de las pretemporadas con el paso del tiempo.
“Ahora los entrenamientos son más intensos pero más breves. Están acordes al ritmo de juego de los partidos, y a los movimientos en la cancha de los futbolistas, que son más explosivos y en distancias más cortas. Antes los planteles corrían muchos kilómetros; era como entrenar a maratonistas”, apunta.
“Ha cambiado todo”
El profesor Néstor Pedernera desarrolló una extensa trayectoria que lo llevó a clubes como Instituto, Talleres, Belgrano y Racing, en Córdoba, y Rosario Central, y Racing e Independiente de Avellaneda, entre otros equipos.
Tras varias décadas liderando grupos, Pedernera sostiene: “Las pretemporadas han cambiado porque han cambiado los jugadores, los grupos y el nivel de los futbolistas”.
Al margen de la evolución de este tipo de trabajo, quien fue compañero de Pedro Marcheta en la conducción de planteles, remarca que “el jugador siempre tiene que entrenar con la pelota”.
“Un piloto de autos se prepara arriba de un auto; un nadador se tiene que tirar al agua; un futbolista debe tener contacto con el balón. Si no es así, la pretemporada es incompleta”, dice el PF.
El profesional advierte lo mismo que su joven colega de Instituto. “A pesar de la intensidad del trabajo, hay jugadores que terminan acalambrados o sufren lesiones ligamentosas”.
¿Por qué se produce esto, que parece una contradicción? “Por los trabajos de sobrecarga. Se busca un mayor volumen muscular en el gimnasio”, explica.
Y Pedernera también avisa: “Por los compromisos de los clubes, los partidos amistosos muchas veces no se realizan en el momento adecuado. Por eso en el verano o en esta época se ven partidos de ritmo lento, con jugador de andar cansino”.
"Una buena temporada debe durar 20 días, incluidos los partidos, que no necesariamente deben ser muchos. Tres es una buena cantidad", apunta Pedernera.
Y Néstor es contundente al sostener una frase que manifestó hace ya muchos años y que todavía tiene vigencia: “Al futbolista de Buenos Aires le explicás las cosas una vez y las hace; al de Rosario, tres veces; y al de Córdoba, siete veces”.
“Lo voy a sostener hasta que me vaya de este mundo”, remarca. Y agrega: “En Argentina no hay diferencias físicas ni técnicas con un jugador europeo. Y en Córdoba el tema pasa por una cuestión de mentalidad. Los jugadores deben entender que hay que ser profesionales y no sólo para cobrar a fin de mes. Deben saber que tienen que alimentarse bien, comer bien, dormir bien; en cumplir con el llamado ‘entrenamiento invisible’. Que por un tiempo no deben tenerse tanto en cuenta el cuarteto y los amigos, que dejan de ser amigos cuando el futbolista termina su carrera”.
En el plano netamente local, Mariano Canello es el preparador físico de Las Palmas, que en esta temporada tendrá el desafío de competir en el Torneo Argentino B del Consejo Federal.
Con 31 años, su actividad en los próximos días adquirirá más relevancia, al compás de los trabajos establecidos para antes del extenuante campeonato.
“Antes, la idea era mejorar el rendimiento de los futbolistas –explica Canello–, aunque con intensidades y volúmenes menores a los que seguramente deberán aplicarse de ahora en más, por los objetivos a cumplir en el próximo campeonato”.
Lejos del profesionalismo, el plantel de Las Palmas enfrentará este mayor compromiso en la cuarta categoría del fútbol argentino con futbolistas (al margen de los refuerzos) que trabajan o estudian. “Hay un 80 por ciento de futbolistas que después de trabajar vienen a entrenarse. Y un 20 por ciento estudia. Esta dificultad de no vivir del fútbol no les impide poner todo de sí, aunque en algún momento pueden sentir un poco más el cansancio”, cerró.