La gente, lo mejor de un flojo estreno en casa para Instituto
El público albirrojo respondió en un gran número, pero dentro de la cancha el equipo no pudo darle una alegría.
Volver a ver a Instituto bien alto, una buena campaña de marketing y publicidad y el rendimiento del equipo ante Chacarita en la primera fecha confluyeron para que el eslogan "volvé a creer" sea una realidad. Ayer, el Monumental de Alta Córdoba estuvo a un 80 por ciento. El recibimiento del equipo entre los flashes de los celulares, los papelitos, los globos de los cuatro costados y el cántico cerrado de "esta campaña volveremos a estar contigo" hizo creer que la tarde-noche iba a terminar feliz para los gloriosos. Bajó el telón que cubrió toda la popular sur y los flashes volvieron a aparecer. A esa altura, era todo una fiesta.
Volvimos a casa y así recibimos a #Instituto. pic.twitter.com/U69tlTCzF0
— Instituto ACC (@InstitutoACC) September 4, 2016
¡Y qué decir cuando “la Joya” Jara abrió el marcador! Todo era alegría porque el equipo de Iván Delfino, que presentó ante el público albirrojo a la mayoría de los 14 refuerzos, se iba arriba en el descanso.
Pero, el problema llegó en el segundo tiempo. En el inicio, Esteban Orfano habilitó a Jara, pero esta vez el delantero falló. Y se agrandó San Martín. Y tuvo, hasta que empató el partido, la pelota a su disposición. De tantos centros que lanzó el equipo tucumano, uno terminó en la red. Para colmo, al minuto del tanto del “Santo” tucumano, Diego Medina robó una pelota en la salida de la visita y se fue mano a mano con el arquero. El ex Almagro definió mal cuando podría haber asistido a un Jara solitario, que relamió y no pudo marcar su doblete.
Y así se fue el 1-1. Lo que empezó como una fiesta terminó con un tibio aplauso final para el equipo de un Delfino que recibió algunas críticas de los plateístas y en las redes sociales por cómo jugó la Gloria en el complemento.

Uno de los hinchas más reconocidos de Instituto es Ramón Ábila, que miró el partido desde Brasil y, al término del mismo, fue muy crítico y contundente: "Un desastre".
Claro que a resultado puesto y sobre todo teniendo en cuenta que se dio una situación similar a la del partido ante Chacarita, donde la Gloria abrió el marcador, cedió la pelota para jugar de contra y le terminaron igualando, se puede entender que no fue el inicio esperado por los hinchas. Pero, no se debería ser tajante con un equipo en formación dentro de un torneo donde cada uno de los 23 participantes disputará 44 partidos.
Además, más allá de lo que pueda decir “Wanchope” o sentir cada hincha, lo cierto es que primero la Gloria debe escaparte a la zona de abajo en los promedios, para luego sí pensar para arriba.
Ayer el público respondió como no lo hacía desde 2015, cuando el equipo de Héctor Rivoira se metió en la semifinal del reducido. Pero, los golpes que viene recibiendo el hincha institutense hacen que cada vez sean menos pacientes.
Será cuestión de que el equipo mantenga viva esa frase (“volvé a creer”) que lleva como eslogan no sólo la campaña de socios sino esta comisión directiva. En su estreno en casa quedó en deuda, pero aún tiene crédito.
