La frase de Lavallén: No somos el Barcelona cuando ganamos ni de la D cuando perdemos
El DT habló de todos después de la derrota del equipo 1-2 ante Rosario Central.
La derrota del sábado alejó a Belgrano, al menos un escalón más, de la zona de clasificación a las copas. Al mismo tiempo, el 1-2 le le permitió a Rosario Central alcanzarlo en la línea de los 31 puntos. Más allá que aún quedan 15 unidades por disputar, el objetivo planteado de los 40 puntos y terminar con el pase a una copa, se muestra, al menos por ahora, lejano.

El verse más lejos de lo que se había pensado en el arranque del 2018, cuando todo se veía con alegría por el buen juego del equipo, hoy pone algo nerviosos a los hinchas. Sin embargo, el técnico Pablo Lavallén aseguró: "Esa es una preocupación del hincha; en mi caso me voy tranquilo por lo que el equipo dio".
"A este equipo no se le puede reprochar falta de entrega, sacrificio o que no fue al frente. Solamente se puede decir que fallamos", aseguró el DT
“Vamos a terminar la fecha 13 o 14, por lo tanto hay otro número igual de equipos que están debajo y que seguramente tienen problemas para convertir y entre ellos equipos grandes”, agregó.

¿Problemas?
"Qué problemas podemos tener nosotros que con un presupuesto chico estamos 13 o 14 si los que tienen presupuestos mucho más elevados tienen más problemas. Se vive esto con demasiada locura, no somos el Barcelona cuando ganamos ni de la D cuando perdemos. La gente se ilusiona y es así, pero soy consciente de lo que me pueden dar estos jugadores y el puesto que se puede pelear", continuó el entrenador.

Lavallén sabe que cuando las cosas iban bien todos empezaron a encender los motores de la ilusión y hasta sus futbolistas hablaron de buscar un lugar en la Libertadores, después, cuando la cosa se torció, ya la clasificación a las copas se pone cuesta arriba y lo importante es buscar un lugar alto en la tabla para engrosar el promedio.
El presente, sin triunfos, es un sinónimo de futuro con promedio flaco y, aunque no lo digan a viva voz, todos saben que así será a partir de agosto próximo, cuando la segunda temporada de la Superliga se ponga en marcha.

Debe el técnico hacer un balance a esta altura de la competencia, seguramente lo hará para el corto plazo y, en la íntima, ya se estará bosquejando lo que se necesita para el futuro, no solo para reforzar el plantel de cara al 2018/19, sino para convencerlo de que continúe en el cargo.
“A esta altura de la temporada no se puede hacer un balance, siempre se hacen al final de la misma, no en la mitad”, agregó.
"Me hago responsable de la parte que me toca. ¿Cuál? Toda, soy el que arma el equipo, el que pone la cara en las derrotas, el que resuelve los cambios. Esto es fútbol y cuando los resultados no se dan hay que sacar pecho, poner la cara, aceptar los errores que se han cometido. Lógicamente hablaré con los muchachos y trataremos de salir adelante", prosiguió.
Finalmente, el técnico dejó en claro algo: "Estamos en el medio del recorrido, ahora no se puede cambiar ni nada, somos los que estamos y tenemos que sacar esto adelante. No creo que los rendimientos coincidan con los resultados, hoy (por ayer) merecimos más y no lo conseguimos".
