La emoción de Mateo Klimowicz tras su debut en Instituto
"Más allá de lo del final, lo disfruté igual, pensé mucho en mi familia”, contó.
Corrían 28 minutos del segundo tiempo cuando Mateo Klimowicz hizo su debut en la primera de Instituto. "La joya" de La Agustina, hijo del "Granadero", asoma como una de las piezas que será parte y protagonista del próximo plantel.
Al igual que Eloy Roige y Malcom Braida, que aunque ayer no jugaron estuvieron en el banco.
Lo mismo ocurre con Tobías Ballari, que ingresó en el complemento y en la semana había firmado la extensión de su vínculo. Porque aunque vendrán refuerzos como en cada temporada, Instituto siempre les hace un lugar a sus chicos. Más por urgencia que por gusto, pero los pibes pueden mostrarse y tendrán nuevas chances en las cuatro fechas restantes.
Ayer fue el turno de Klimowicz, que con apenas 16 años saltó al terreno con botines naranjas y una delgadez similar a la que lucía su padre cuando comenzó a hacer sus primeras armas en la Gloria. "Mi viejo no vino. Tenía fe de que iba a hacer un gol y si lo gritaba iba a ser para lío. Imagínate la confianza que me tenía", contó Mateo, uno de los pocos que salió del vestuario sin la cara larga. "Tuve una, se me terminó yendo larga. Lindo pase me metió Paulo (Rosales), es un distinto. Duele haber perdido, pero de todo se aprende", le dijo Klimowicz a Mundo D.
Sobre sus primeras sensaciones, el hijo del “Granadero” señaló: “Desde que Demaría me dijo que iba a entrar se me dibujó una sonrisa que no me la podía sacar por nada. Lo que pasó hoy (por ayer) no lo voy a olvidar nunca. Y más allá de lo del final, lo disfruté igual, pensé mucho en mi familia”.
A pocos segundos de prender su celular y comenzar a leer decenas de mensajes para felicitarlo por su debut, Mateo terminó su primera entrevista post partido diciendo que va a tratar de ganarse el cariño del hincha por lo que haga en cancha más allá de su apellido. Y el Instituto que viene lo va a necesitar más iluminado que nunca.
Condiciones le sobran. Y tiene mucho tiempo por delante para demostrarlas.
