La columna del Gurú: River me debe una
El popular personaje de Mundo D cuenta cómo fue el proceso que determinó la contratación de Ramón Díaz.
Bueno, debo confesarles queridos lectores que hoy me siento un poco cansado, porque durante toda la semana he realizado larguísimas negociaciones, que felizmente llegaron a buen puerto.
Gracias a mí, River contrató a Ramón Díaz, que no sé si será el mejor técnico, pero sí uno de los más picantes. De lengua filosa, el riojano desembarcó con todo en la conferencia de prensa, pese a que le aconsejé no hablar mucho. Sin embargo, el hombre dijo de todo, se metió con Boca, con Passarella, con el equipo… repartió surtidito, como quien dice.
Para su llegada tuve que hablar mucho con él porque le tiene tirria al presidente de River. No quería saber nada de volver a Núñez. Pero este gurú, cada vez más sabio, lo convenció para que agarre viaje.
En la primera charla que tuvimos, el domingo pasado, en un restaurante de Alta Gracia, me dijo que para volver a River exigía sólo una cosa: que se fuera Passarella. Pavada de pedido.
Bueno, allí comenzó mi operativo para torcerle la voluntad y el jueves al mediodía lo logré, esta vez en un café de Palermo, en la Capital Federal, adonde viajé especialmente convocado por la cúpula riverplatense.
En el medio, también tuve otro trabajito, aunque más liviano: por pedido de mi amigo Abraham Rufail, visité a Ricardo Zielinski para convencerlo de que siguiera al menos un semestre más como DT de Belgrano. Antes de que me sentara, el entrenador me guiñó un ojo y me dijo que no habría problemas. Respiré tranquilo, porque si empezaba a hablar mal de los directivos se me iban a aflojar las piernas.
