Kudelka se despidió de Instituto y le buscan reemplazante
Visita. Mientras el plantel se entrenaba, el exentrenador de la Gloria pasó a saludar. ¿Quién vendrá ahora?
La salida de Frank Darío Kudelka como director técnico de Instituto ya era historia. El plantel albirrojo se entrenaba en La Agustina bajo el mando del DT interino Elvio Agüero, que prepara el equipo para recibir mañana a las 18 a Sarmiento de Junín.
Y de repente apareció por el predio uno de los hombres de la semana: ¡Kudelka! Sí, el renunciante entrenador pasó a despedirse de sus exdirigidos, ya que no lo había hecho el día anterior. No los veía desde el pasado domingo, cuando habían vencido 3-1 a Villa San Carlos.
"Fue un saludo. A este plantel lo quiero mucho, fue muy sentimental la despedida. He dejado un buen equipo", le dijo Kudelka al sitio fanaticosdelaredonda.blogspot.com.ar.
Sobre el porqué de su salida, el DT fue tajante: “Porque no puedo seguir. Estoy en el mejor momento personal desde que estoy en el club, pero en el peor en lo físico y mental. Es un desgaste mental de larga data”. Y mencionó “las promesas incumplidas” y todo lo “negativo” que pasó en el club como las causas.
“De todas maneras, no tengo reproches con el club ni con los dirigentes, no es un tema económico, no es por deudas. A mí me cansaron otras cosas, nunca hable de las deudas, nunca lo dije. Quiero enaltecer a Daniel Peralta (actual presidente), es de esos dirigentes que uno siempre quiere tener al lado”, agregó el cordobés de Freyre.
Descartó tener otras ofertas (se lo mencionó como candidato en Huracán) al resaltar que respeta "los contratos".
El ex DT de Unión hasta se calificó como una especie de víctima de la crisis del club. “Siempre quise quedarme, pude armar el equipo y siento que este es muy bueno. Este plantel es ponderado por su juego y su valentía, pero alguien en la guerra se tiene que morir para que haya paz. Luego de mi partida pasaron cosas importantes en el club”, detalló.
Finalmente, Kudelka cerró la nota resaltando el valor de la palabra. “Renuncié el día anterior al triunfo. Guste o no la decisión, me tengo que ir. Siempre fui una persona con coherencia; es la incoherencia lo que me sacó las energías. Yo cumplí mi palabra, renuncié y me fui. Ese valor a mí me queda, el de la palabra”, concluyó.