Cruza el charco. Julián Acevedo, de la pensión de Juniors al sueño europeo
El correntino, una de las joyas del Poeta, viajará a España para entrenarse al menos un mes en Levante. Fue seleccionado en una prueba en el predio de Belgrano. La historia del chico que llegó al Albo con 14 años y ahora busca su lugar en Europa.
Hay historias que no entran en una planilla de scouting. Ni en una estadística. La de Julián Acevedo, por ejemplo, empieza lejos de las luces del fútbol grande y hoy lo pone a un paso de probarse en el Viejo Mundo. El extremo que General Paz Juniors formó desde los 14 años viajará a España para entrenarse durante un mes en Levante UD, con la chance real de empezar a escribir su propia historia europea.
En los papeles dirá que pasó de la Liga Cordobesa y el Regional Amateur a una prueba en el fútbol español. Pero detrás hay un recorrido de potrero, pensión y sacrificio. Acevedo nació futbolísticamente en una liga de Corrientes, donde ya jugaba en Primera siendo apenas un adolescente. Desde allí llegó a Córdoba por recomendación de un tío kinesiólogo que trabajaba en Juniors. El club le abrió las puertas de la pensión y apostó por ese pibe flaco, rápido y decidido que venía de una familia humilde con un sueño enorme.

“Con 14 años ya competía con grandes. Acá lo terminamos de formar”, recuerdan en el Poeta. La evolución fue vertiginosa: casi no jugó en cuarta ni quinta porque enseguida pasó a Reserva y luego al plantel superior. Sumó minutos en la Liga y en el último Regional Amateur, donde dejó destellos de su mejor virtud: velocidad, entrega y lectura para atacar espacios. Un extremo derecho moderno, de esos que no negocian el esfuerzo.
“Fue el goleador de la reserva campeona 2025. Puede jugar por todo el frente de ataque. Incansable. Choca, marca, patea con las dos piernas y tiene buen cabezazo”, marcó Nicolás Martínez, su DT en la Reserva y uno de los encargados de terminar de pulirlo.
Y agregó: “Me acuerdo que lo vi en un costado una de las primeras prácticas y ya se le veían cosas. Después creció enormemente, se volvió potente. Salvando las distancias, tiene el estilo de Julián Álvarez”.
Julián Acevedo, un nombre a seguir
Su talento ya había despertado interés en clubes grandes. Tuvo pruebas en River y también en Talleres, donde gustó. Pero el salto no se concretó por cuestiones económicas vinculadas a su alojamiento. Instituto también lo evaluó recientemente. El radar lo tenía marcado. Pero el destino quiso que la puerta que se abra ahora esté del otro lado del océano.
La oportunidad llegó tras el evento internacional de captación organizado por Levante UD y ADA Sports Agency en Córdoba, realizado en el predio de Belgrano. Durante tres días, jugadores de distintas categorías fueron evaluados bajo estándares europeos en lo técnico, táctico y físico. De allí seleccionaron 16 talentos. Solo dos obtuvieron beca completa. Uno fue Acevedo.
En las próximas semanas viajará a España junto a ese grupo —entre ellos el juvenil Maximiliano Luján, volante de Juniors— para convivir y entrenarse durante 30 días en la estructura del club valenciano. Los españoles observarán adaptación, rendimiento y proyección en un contexto de mayor exigencia. Si el correntino convence, podría abrirse una negociación formal entre Levante y Juniors para hacer un convenio.

Para el Poeta no es solo una vidriera: es también la confirmación de un trabajo silencioso. Juniors lo trajo desde un rincón humilde de Corrientes, lo sostuvo en pensión, lo educó futbolísticamente y hoy lo ve partir con la ilusión intacta. Para el chico, en cambio, es la primera gran oportunidad de medirse en el fútbol profesional europeo.
Acevedo se va con una mochila liviana y pesada a la vez: liviana de fama, pesada de historia. Porque sabe de dónde viene y lo que costó llegar. Ahora tendrá un mes para demostrar que aquel pibe que llegó con 14 años a barrio Juniors puede convertirse en un nombre propio en Europa. El sueño cruzará el charco. Falta que empiece a rodar.
