Jonatan Artura: El señor de las gambetas
El enganche de Racing, una de las figuras en el triunfo con Talleres del domingo, dijo: “No soy canchero, me gusta pisarla y jugar así, no sé hacerlo de otra manera”.
El cielo y el infierno, en cada uno de los extremos de lo imaginable, sin puntos intermedios y sin caminos que los conecten. El amor y el odio, otros dos puntos que no se unen y que están bien lejos el uno del otro. Para el volante de Racing, Jonatan Artura (23), así se le han presentado las cosas en su vida y en el fútbol, donde ha pasado desde ser jugador de Boca y estar en publicidades de Nike a quedarse "parado" un año y pensar en largar todo.
El domingo, al talentoso jugador, le tocó ser una de las figuras de Racing y recibió el reconocimiento de la gente, la misma que muchas veces lo ha silbado. Él también ha estado en el cielo futbolístico, cuando perteneció a Boca y recorrió el mundo con la camiseta del Xeneize y escuchó los elogios de dirigentes, periodistas e hinchas. Pero luego le tocó descender hasta quedarse un año sin jugar y dedicarse a colocar techos de madera, pensando en que el fútbol era un recuerdo.
Artura, un habilidoso que enloqueció a todo Talleres, hoy disfruta la victoria y su momento. "Hace un tiempo Marcelo (Bonetto) me dijo que no tirara más caños ni gambetas porque sino me sacaba. Cuando me confirmó que iba a ser titular con Talleres, le dije 'Marcelo déjeme hacer algunas cosas' y me contestó: Tirá todo, hace bicicletas, caños y lo que te guste. Y eso me da una confianza bárbara y le estoy agradecido que me deje hacer mi juego, porque me gusta así, me encanta que el balón pase por mi y que pueda ser la manija del equipo".
Algunos futbolistas albiazules se fastidiaron con el volante nacido en Bella Vista por su manera de jugar: "Pido disculpas, pero no es que sea canchero, sino que me gusta jugar así y no puedo hacerlo de otra forma. Sino me dejan hacer mi juego, me tengo que dedicar a otra cosa. Entiendo que hay que meter y sacrificarse, pero no es lo único... tenemos que jugar un poco, porque sino terminan siendo partidos de correr, empujarse y golpearse. Puede que los campos no ayuden, pero lo lindo de esto es jugar".
Sin dudas que el marco de gente que tuvo el Racing-Talleres (algo más de 12 mil personas) también aporta lo suyo. "Es lindísimo. Me encantaría que todos los clubes convocaran como Talleres... y que me putearan como ellos, porque eso me agranda y me hace jugar mejor (risas)".
Su situación en Racing
Después de su paso por Talleres en un plantel "jodido" como lo define y de su decisión de dejar el fútbol, tuvo un intento fugaz en Tío Pujio: "Un partido duré. ¡No nos dábamos dos pases seguidos... increíble!". Allí, su carrera derivó en Racing donde el arreglo económico fue muy flojo, según su concepto.
"Vine y cobraba 500 pesos por mes. Ahora estoy con el mínimo y la verdad es que no me alcanza para llegar a fin de mes. Me gustaría que me hicieran una mejora, porque de esa manera en lo único que uno tiene que pensar es en jugar. Una vez vino la barra y quiso hablar conmigo... los miré y les dije: 'Gratis jugué en Racing, no sé cuántos lo harían'", prosiguió.
Al referirse al momento futbolístico de la Academia, Artura sostiene: "Muchas veces no estamos ligando, nos han empatado partidos increíbles y podríamos estar mejor. Tanto en la cancha como fuera de ella".
"Tenemos mucho para dar. Es un plantel muy bueno y sabemos que podemos seguir creciendo, pero por allí nos hemos desconcentrado y perdimos algunos puntos al vicio. Pero el envión anímico que nos otorga el triunfo con Talleres nos debe servir para crecer y llegar a la clasificación. Ahora estamos allí. ¿Qué nos falta? Ganar de visitante, si metemos un par de partidos fuera de Nueva Italia, clasificamos seguro", se ilusionó Artura.