Joel Amoroso, el karma de Talleres: le empató el partido sobre la hora
El volante de Newell's le marcó ayer su quinto gol a la "T". Le arruinó un ascenso a la B Nacional hace dos años, con la camiseta de Uniòn de Mar del Plata. Estuvo a prueba con "Cacho" Sialle como DT, en 2012.
Apareció como un fantasma casi a los 50 minutos del complemento, cuando el partido se moría y el 1-0 a favor de Talleres parecía cerrado. Nadie lo vio entrar. Metió el cabezazo y en un instante a los hinchas de Talleres se le vinieron mil imágenes de Joel Amoroso.
Aquel volante de Newell’s Old Boys que ayer le arruinó la fiesta de fin de año a la “T” en el Kempes, ya le había impedido un ascenso a la B Nacional hace poco más de dos años, un 13 de noviembre de 2014, cuando con un gol suyo Unión de Mar del Plata le ganó la final del Federal A, en Junín, a la “T”.
Ese jugador dinámico, atrevido y resuelto por las bandas que antes del gol de ese encuentro, le había señalado otros tres en la misma temporada. El 31 de octubre lo clavó dos veces, en aquel triunfo de Unión, en el estadio Minella, 3-1. Y dos meses antes, le hizo otro, el tercero de su equipo, cuando Talleres cayó goleado en el Kempes 4-1.
Joel, rosarino y de 28 años, no parece ensañado con Talleres, pero cuando se le cruza lo “atiende”. Sólo él lo puede saber, pero a lo mejor en su psiquis quedó grabado que en enero de 2012, con “Cacho” Sialle como DT del plantel albiazul, vino a probarse, proveniente de Jorge Newbery de Venado Tuerto, y no quedó.
Vaya uno a saber los designios del inconsciente de un jugador, pero algún resabio de dolor debe haberle quedado. O, simplemente, son las cosas del fútbol, como dice ese lugar común. O los astros se le alinean de un modo distinto cuando tiene a Talleres al frente.
Junto al delantero Wilson Albarracín compusieron una dupla letal en aquel equipo marplatense que le quitó el sueño a la “T”. Y, además, ambos estuvieron alguna vez en la mira del Albiazul cuando el ex Argentino A pasó a denominarse Federal A.
El fútbol tiene ese no se qué, que en etapas lo vuelve cíclico y gira como lo que es: redondo. En algún lugar del cosmos debe estar escrito que, para cuando se le cruce Talleres, en el horizonte, este muchacho, que parece salido de un cuento de Roberto Fontanarrosa, le arruinará la existencia.
“Nada, hoy me tocó convertirle de vuelta. Es el quinto que le hago. Le hice cuatro en aquel semestre bárbaro que tuvimos con Unión de Mar del Plata, pero este gol es distinto. Fue en primera división y fue mi primer gol con la camiseta de Newell’s. Lo venía buscando y nada, por suerte se me dio acá en esta cancha, donde ya le había marcado un gol antes a Talleres”, dijo Amoroso.
“Cuando ‘el Gato’ (Formica) cabeceó y la pelota le sobró al ‘Nacho’ (Scocco) y vino al segundo palo del arquero, me dije: ¿qué hago? Y le di con la cabeza. Cuando la impacté estuve seguro que entraba”, agregó.
“Nada”, dijo el muchacho que de Amoroso no tiene nada para la “T” y que justo frente al Matador señaló su primer gol en Newell’s Old Boys. Como si nada.
Joel, vos te fuiste a dormir anoche a tu Rosario natal con toda la gloria y la alegría de un empate con sabor a triunfo, pero si no pudiste conciliar anoche el sueño porque te picaban los oídos, no salgas a buscar a alguna farmacia un remedio contra el ardor. Eran miles de hinchas albiazules que, otra vez, se cargaron el insomnio por tu apellido, que de Amoroso, para ellos, nada.
“No lo vimos”
Sí, Amoroso apareció por donde nadie se lo imaginaba y le marcó ese gol postrero a Talleres, que pretendía un cierre de año óptimo frente a su gente y que dolió como una puñalada. Lo admitieron varios de sus jugadores. “Tenemos una bronca bárbara. No lo vimos. No sabemos de donde apareció. Fue un centro que la bajan y le quedó justo para definir. Mala suerte”, dijo Leo Godoy.
Juan Cruz Komar también lo reconoció. “Fue virtud de ellos. Metieron cinco jugadores contra cuatro nuestros en la última jugada del partido. Esa superioridad numérica le permitió a Amoroso meterse y cabecear”, dijo uno de los mejores jugadores de Talleres en la tarde de ayer. También Leonardo Gil se refirió al gol. “Nos quedamos hablando de ese gol que nos impidió ganar, pero nosotros debimos haber cerrado el partido antes. Hay mucho por trabajar y aprender todavía”, comentó “el Colo”.