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Javier Cantero: Estoy más cerca de Clark Kent que de superman

No se considera un héroe. El presidente de Independiente dice que se siente respaldado en su cruzada contra los violentos, aunque admite sus temores. Sostiene que los barrabravas son “mano de obra o instrumento político para quien los contrate”.

05 de mayo de 2012 a las 12:45 a. m.
Hugo Caric
Javier Cantero: Estoy más cerca de  Clark Kent que de superman
Javier Cantero: Estoy más cerca de Clark Kent que de superman.

"No voy a transar con los violentos", asegura Javier Cantero, el presidente de Independiente. Aclara que no se considera ningún Quijote y hasta admite públicamente sus temores, pero también se muestra convencido de que tratar de erradicar a los barrabravas no es pelear contra molinos de viento.
"Tuve mucho apoyo y eso me pone contento. No me siento solo. ", afirma el dirigente del club de Avellaneda, quien el jueves pasado fue intimidado en su propio despacho por 30 ó 40 hinchas del Rojo, liderados por Pablo "Bebote" Álvarez.
"Me reuní con el Ministro de Justicia de Buenos Aires y también hablé con el gobernador (Daniel) Scioli, y estamos haciendo todo lo que corresponde en estos casos. Me llamaron senadores y diputados, y también varios directivos. Y debo destacar a Gabriel Milito, que me dio su respaldo como capitán del equipo y en nombre de todo el plantel", le comentó Cantero a Mundo D.
–Se lo nota firme y convencido.
–Lo peor que podemos hacer es bajar los brazos, porque así estaríamos colaborando con los violentos. Esto no se arregla de un día para el otro, hay que tener convicción y debe existir un plan, pero hay que ir marcando la cancha. El fútbol debe ser para los verdaderos hinchas, no para los que tratan de vivir de él.
–¿El encono de la barra hacia usted se remonta al inicio de su gestión o surgió por algo posterior?
–En las elecciones ellos apoyaron a otro candidato (el oficialista Baldomero Álvarez de Olivera) y se sorprendieron de que ganara yo, que soy un desconocido. Los barrabravas tenían gente muy conocida en la política del club y perdieron, y empezaron esta campaña. Mi primer partido como presidente fue en Mar del Plata, contra San Lorenzo, y me insultaron toda la noche.
–Usted reconoció que puso dinero para una bandera, ¿ese fue su único acercamiento con los barras?
–Nunca les di dinero. Sí mandé a comprar unos metros de tela que me habían pedido para una bandera. Gasté 9.900 pesos. Después le llevaron la factura a un periodista para decir que yo tenía un discurso y actuaba de otra manera. Entonces empezó una relación nueva. Ya no le veníamos dando entradas, dinero o micros, y ahí todo se desmadró.
–"Bebote" Álvarez fue uno de los referentes de Hinchadas Unidas Argentinas, la barrabrava oficial del Mundial de Sudáfrica 2010.
–Sí, pero no es kirchnerista ni peronista, me lo dijo él. En un partido de la selección le hizo publicidad a (Francisco) De Narváez, que es contrario al kirchnerismo. En realidad, es mano de obra o instrumento político para quien lo contrate.
–Grondona, Moyano, Barrionuevo, Comparada, Nakis: muchos nombres "pesados" en la vida política de Independiente. ¿Cómo la lleva usted, que sólo era conocido por haber impulsado que la calle Cordero pasara a llamarse Bochini?
–Los que perdieron las elecciones dicen que no tengo experiencia, que me voy a poner el club de sombrero y que no voy a poder manejarlo. Veremos quién tiene razón... Admito que me gané muchos enemigos en los últimos cuatro meses, pero creo que las modificaciones profundas las tengo que hacer ahora cuando tengo toda la credibilidad política y los resultados se empiezan a dar, algo que en fútbol ayuda mucho.
–Está claro que lo que menos necesita Independiente hoy es gente que se acerque para sacarle algo.
–El club tiene una deuda impresionante, 330 millones de pesos, y está en convocatoria de acreedores. Se vendieron jugadores por fortunas, se tiró abajo un estadio y no se terminó de construir el nuevo. El tema de la barra es muy mediático, pero lo realmente grave en Independiente es lo económico. La verdad es que la situación es caótica. No le damos dinero a la barra porque no corresponde, pero si quisiéramos hacerlo no podríamos porque no tenemos un peso. ¿La quiebra? No hay ninguna posibilidad. Este es un club inmenso, y así como tiene una deuda muy grande, también genera o puede generar mucho dinero.
–¿Notó sincero el apoyo de Grondona después de los incidentes?
–Sí. Muy sincero y con énfasis.
–¿Y advierte una intención de la dirigencia del fútbol y de la política de acompañar su conducta?
–Los veo francamente decididos a torcer este rumbo, y soy optimista. Cada club tiene su propia realidad, pero todos sufren el flagelo de las barras y están buscando solución.
–"Tengo miedo, no soy un loco", declaró usted. ¿Fue amenazado?
–Ante todo, te digo que yo estoy más cerca de Clark Kent que de Superman, y obviamente todo esto me sorprende e inquieta. Pero no fui amenazado. Ellos acostumbran a agarrar a algún dirigente sospechado de quedarse con el pase de un jugador o de hacer negocios a costa del club, y extorsionarlo. Conmigo no pueden hacer eso, y lo saben.