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Italia fue un papelón

La selección de Marcello Lippi quedó fuera del Mundial. El entrenador, con un plantel mayor, no pudo repetir lo conseguido en el 2006.

25 de junio de 2010 a las 12:00 a. m.
Joaquín Balbis, enviado especial a Sudáfrica
Italia fue un papelón
Marcello volvió a la selección, pero no pudo levantarla. Se vuelven antes de lo pensado, y sin la Copa.

En vez de tener entre sus manos la Copa del Mundo, como hace cuatro años en el Estadio Olímpico de Berlín, ayer Fabio Cannavaro sostenía su rostro apesadumbrado, antes de comenzar la dura tarea de consolar a sus compañeros y perderse llorando por los pasillos del Ellis Park de Johannesburgo.

El 9 de julio de 2006, el capitán italiano levantaba la dorada bañado por una lluvia de papelitos y apuntalado por un grupo de jugadores que acababa de ganarle la final a Francia por penales en el recordado partido del cabezazo de Zidane a Materazzi. Ayer, a Cannavaro el destino le deparó la ingrata tarea de ser el capitán del seleccionado que protagonizó el peor fracaso del fútbol de su país en más de 30 años.

Lo mismo que al defensor le sucedió a Marcello Lippi, entrenador del campeón 2006, y conductor ayer de una eliminación estrepitosa de Italia del Mundial de Sudáfrica, un golpe que causó conmoción en este país usurpado por el fútbol. La vuelta a casa del campeón del mundo, sacado del torneo por la novel Eslovaquia, era en la noche sudafricana el gran tema en todas las salas de prensa, en los bares, en las esquinas, en todas partes.

Italia se unió a Francia en su temprana eliminación, por lo que, en un hecho inédito, las dos selecciones finalistas de la edición anterior del mundial no lograron superar la primera fase de la cita siguiente, con el agravante de que los italianos jugaban en un grupo accesible, pero no pudieron ganarle ni a Paraguay ni a la ingenua Nueva Zelanda y perdieron con la debutante Eslovaquia. Y con otro: novelones franceses al margen, la pasión con la que los italianos viven el fútbol no tiene parangón con la de los galos. Los argentinos, que sufrimos lo mismo en 2002, podemos dar fe de esa sensación amarga de impotencia.

Sin renovación ni sustentoItalia, el país, se debe haber acostado envuelto en llamas por esta eliminación y el fuego durará años en apagarse, pero las cenizas no desaparecerán nunca después de semejante vergüenza. Viscerales y futboleros como pocos, los italianos tardarán una eternidad en curarse de este cuchillazo al centro de su ego.

Es que el fútbol italiano hace rato dejó de ser la vidriera que fue hasta fines de los ’80 y principios de los ’90. Así y todo, la selección había sido campeona en 2006 pese a los escándalos por los sobornos arbitrales en su liga y a no contar con un equipo brillante, pero que tuvo el mérito de aparecer en los momentos justos, como en la semifinal que le ganó en el alargue al local Alemania en Dortmund.

Después de la vuelta olímpica en Berlín, Lippi se fue y llegó Roberto Donadoni, pero tuvo tal mal suceso que otra vez Lippi debió hacerse cargo del barco, aunque no pudo evitar el naufragio.

Italia afrontó este Mundial sudafricano con un plantel viejo, que, para colmo, en el primer partido se quedó sin una de sus máximas figuras, Gianluigi Buffon, lesionado. Del equipo campeón, en la península ya se habían quedado Grosso, Materazzi, Perrotta, Totti, Del Piero y Toni, entre otros. Y a Sudáfrica vinieron lejos de su plenitud física Pirlo, Gattuso y Camoranesi, a lo que se sumó la lesión del arquero, puntal del título mundial de 2006.

A eso, hay que sumar datos incontrastables: en el Inter multicampeón, ningún italiano es titular. Y la Roma, subcampeón del calcio, aún es liderada por Totti. La renovación no llegó a los clubes y menos a la selección.

Todos hablan de eso

Anoche, el fracaso italiano era tema obligado en Pretoria y se buscaban razones. Vicente Del Bosque, DT español, dijo: "Las fuerzas se han equiparado tanto que cualquiera le gana a cualquiera".

Lionel Dangoumau, periodista de L'Equipe de Francia, interpretó a Mundo D: "Todo esto es normal. Cuando hay un mundial fuera de Europa, siempre hay sorpresas. El cambio de continente, de clima y que los equipos europeos llegan muy cansados, pueden ser motivo para que esas selecciones fracasen". Diego Torres, enviado de El País de Madrid, evaluó: "Es la constatación de que en el fútbol europeo se han agotado muchos ciclos. La Liga de Campeones está esquilmando a los futbolistas europeos en especial y la vida útil de un jugador cada vez es menor".

Se fue Italia, la espera un infierno. Se queda un Mundial que se reserva alguna sorpresa más.