Instituto y las razones de un triste momento en la Primera Nacional
El Albirrojo acumula tres derrotas en fila y parece sin chances de pelear por algo en las nueve fechas que restan. El DT Vázquez quedó en la cuerda floja.
Instituto transita una agonía y un momento triste, en el que su gente sólo espera que este campeonato 2021 llegue a su fin para que culmine el sufrimiento.
Es que es una campaña mediocre, que desprestigia a un club acostumbrado a pelear en los primeros puestos de la Primera Nacional.
Ayer, otra vez volvió a mostrar una pálida imagen en su visita a Gimnasia de Jujuy, por la fecha 25 de la Zona B de la Primera Nacional.
Y terminó siendo derrotado 2 a 0 (con goles de Diego López e Iván Ortigoza, uno en cada tiempo) prácticamente “sin poner las manos”, como un boxeador que se sube al ring ya vencido.
Una caída que terminaría costándole el cargo al entrenador Marcelo Vázquez, que desde que asumió en la fecha 10 jamás pudo cambiar un rumbo que ya venía errático.
Las últimas tres derrotas en fila, ante Ferro (1-3), Tristán Suárez (1-2) y en Jujuy fueron demasiado para el mendocino, que había sido respaldado en la última jornada y el plazo para lograr una reacción era ante Gimnasia.
Pero, está claro, esa reacción no llegó y parece que no llegará en las nueve fechas que restan.
Por lo pronto, Vázquez no renunció y dice estar “con fuerzas”. Aunque la CD piensa distinto.
Instituto está hundido en el puesto 13°, ya con pocas chances de aspirar a pelear por ingresar al Reducido.
Mientras que Gimnasia celebró de la mano de “Cacho” Sialle, ya que se sube a la pelea, con 36 puntos, en el 5to lugar e igualando a Independiente Rivadavia, hoy el último equipo ingresando a la lucha por el segundo ascenso.

¿Fin de ciclo?
El certamen arrancó ya mal con Mauricio Caranta como técnico. Y justamente el ex arquero dejó su cargo tras caer ante Gimnasia de Jujuy, en la octava fecha (2-1).
Como una paradoja del destino, Jujuy también sería el final para Vázquez, que llegaba con los pergaminos de su exitoso paso por Estudiantes de Río Cuarto.
Pero no logró cambiarle la cara al plantel que heredó ni tampoco acoplar los cinco refuerzos que llegaron para la segunda rueda.
Los bajos rendimientos individuales de las últimas fechas se acrecentaron ante Gimnasia, donde Instituto prácticamente nunca estuvo en cancha.
El equipo de Sialle logró encontrarse con un gol, de Diego López, cuando no había generado demasiado.
Y ese golpe fue letal para un equipo de Instituto destrozado anímicamente, sin respuestas.

El correr de los minutos sólo demostró que la Gloria no tiene argumentos ni rebeldía, algo que se fue volviendo cada partido más evidente.
En el complemento, el hábil Iván Ortigoza marcaría el 2 a 0 que ya le pondría cifras finales a la historia.
Instituto ni siquiera tuvo vergüenza para ir en busca de un descuento que hubiera maquillado la desesperante situación que vive, sin norte, sin rumbo.
Con nueve fechas por jugar aún en esta Zona B, encarará el tramo final del campeonato con la dura mochila de jugar casi sin posibilidades de nada.
Un puñal difícil de digerir para un equipo acostumbrado a ser protagonista en el ascenso.
Será momento para la directiva que encabeza Juan Manuel Cavagliatto de empezar, también, a diseñar el futuro (en el que no entraría Vázquez), que debe ser distinto para el club de Alta Córdoba.
Uno mucho mejor, donde perder y estar en la mitad de tabla deje de ser costumbre.