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Instituto venció a Boca Unidos y es el puntero cordobés

La goleada 3-0 a Boca Unidos de Corrientes, con una gran actuación colectiva, lo dejó en lo más alto de la tabla de posiciones. Diego Lagos, Alejandro Gagliardi y Leandro Coronel anotaron los tantos albirrojos.

15 de noviembre de 2011 a las 09:24 a. m.
Hugo Caric
Instituto venció a Boca Unidos y es el puntero cordobés

Con el gol de Leandro Coronel a los 32 minutos del segundo tiempo, el triunfo de Instituto sobre Boca Unidos de Corrientes quedó firmado, sellado y lacrado. Recién ahí, cuando el trámite estuvo finiquitado –3-0, con Diego Lagos y Alejandro Gagliardi completando la terna de gestores, los hinchas albirrojos soltaron el festejo en el Monumental de Alta Córdoba. "¡Y ya lo ve, y ya lo ve, es el puntero cordobés...!".De repente, los plateístas se levantaron de sus butacas, los de la Preferencial Sucre imitaron el movimiento y un banderón enorme cubrió de rojo y blanco la popular local.

La goleada había hecho realidad el mayor sueño de Instituto de los últimos tiempos: ser el solitario puntero de una B Nacional llena de "carteludos", mirando desde arriba nada menos que a River Plate y a Rosario Central.

En medio de tanta algarabía, la Gloria seguía provocando “oles”, y también asombro a partir de las pisadas del zurdo Lucas Bustos, entusiasmo por los desbordes de Nicolás López Macri y admiración por los cambios de frente de Claudio Fileppi y por el despliegue y movilidad que exhibió Lagos.

Entre tanto toqueteo, Ezequiel Videla mandó la pelota a la red y pareció ponerle el broche de oro a una gran actuación personal y grupal. Pero el árbitro Saúl Laverni, tan impredecible como de costumbre, anuló la jugada por supuesta posición adelantada.

Entonces Darío Franco, el DT del conjunto local, hizo justicia por mano propia: sacó de la cancha al mediocampista coscoíno para que se llevara todos los aplausos.

Con el último pitazo del referí, llegó el reconocimiento unánime para una actuación ideal. Hasta Gastón Sessa, el arquero de Boca Unidos, se rindió ante la evidencia y felicitó uno por uno a todos los jugadores albirrojos, que celebraban en el medio del campo de juego mientras Franco, con la cabeza gacha y el paso acelerado, se encaminaba hacia el túnel que conduce hasta los vestuarios.

El experimentado cuidapalos abrazó con especial afecto a Paulo Dybala, la joyita de Instituto, a quien había hostigado durante el partido por intentar hacerle un gol de “sombrero”. Por esa jugada, “el Gato” –que había tenido un partido aparte con el asistente Gustavo Lechner y también con algunos plateístas locales– vio la tarjeta amarilla y la Gloria dispuso de un insólito tiro libre en el área grande. Es que Laverni le cobró retención, ya que Sessa increpó al delantero con la pelota en su poder, superando el límite reglamentario de seis segundos.

De realidades e ilusiones

La planilla con la formación de Boca Unidos, exhibida en la vereda del estadio 45 minutos antes del inicio del partido, sorprendió a propios y extraños. La ausencia de César González y la aparición de Gonzalo Ríos, en la nómina de titulares, descubrió el juego de la dupla Medero-Marini, que decidió plantarse con un sistema 3-4-3, a imagen y semejanza de Instituto.

Fue interesante la apuesta de los correntinos, que tenían muy poco por perder y mucho por ganar, ya que los tres puntos los dejarían en la cima, integrando un "póker" de punteros. Pero Instituto, fiel a su identidad y a sus convicciones, aceptó el convite y no le esquivó al bulto.

Tuvo dificultades en el arranque para controlar a Fredrich y Devalis, los volantes externos del adversario, pero cuando Videla se hizo amo y señor del mediocampo, la balanza se inclinó definitivamente a su favor. A la hora del balance Instituto terminaría ganando el duelo, y con creces, desde lo técnico, lo táctico y lo estratégico. Y también a partir de su carácter. "Cuando entro a la cancha con este equipo tengo la sensación de que no podemos perder", se sinceró el ex San Martín de San Juan después del partido en el que fue figura.

Puesto a analizar el rendimiento de su equipo, el técnico Franco también repartió las cargas entre diferentes atributos. “La base de este equipo es la entrega y la sencillez a la hora de jugar”, señaló el ex volante del seleccionado argentino.

Para Franco fueron los aplausos más sonoros cuando los altoparlantes anunciaron los nombres de titulares, suplentes y entrenadores. Una rareza de los últimos tiempos en Alta Córdoba, ya que sus más recientes antecesores en el cargo –Jorge Ghiso, Marcelo Bonetto y Claudio Vivas– siempre fueron mirados con recelo, aún en sus mejores momentos, en tres etapas que indefectiblemente terminaron en frustración.

El camino hacia el receso veraniego contempla cuatro estaciones en la agenda del puntero: dos visitas a Buenos Aires (contra Almirante Brown y Ferro Carril Oeste) y dos presentaciones más en Alta Córdoba (ante Independiente Rivadavia de Mendoza y Deportivo Merlo). Y aunque todavía falta mucho, y el torneo no da respiro, el desafío será mantener el liderazgo hasta las vísperas de Navidad. Después será cuestión de poner una cartita en el arbolito pidiendo por este equipo, y soñar con que aquello de "año nuevo, vida nueva" se haga realidad. En otra categoría.