Instituto: unidos por La Agustina, el primer paso
Más allá de los cargos de la futura conducción y de quienes integran la actual subcomisión de fútbol, asoma como prioridad "validar a los jugadores formados" en el predio albirrojo. Que no quede en la declamación.
Para que, finalmente, Instituto va a jubilar la política de traer entre 14 y 15 refuerzos por año que reinó desde que Instituto cayó a la B Nacional en 2006 y que tuvo su apogeo en la gestión actual de Gastón Defagot. Es que en el comunicado que se dio a conocer anoche, se establece un orden de prioridades para llevar a cabo por la actual subcomisión de fútbol y uno de los puntos es muy claro con respecto a los futbolistas propios.
"6 - Validar los jugadores formados en la Agustina que tienen contrato o no para sumar al plantel profesional", es el ítem que está entre la designación del DT, el cuerpo médico, el manager, el coordinador de inferiores y la contratación de los refuerzos. Es la primera vez que queda por escrito y es dado a conocer una referencia de esta naturaleza.
AHORA. #Instituto forma una subcomisión de fútbol como paso previo a la Unidad. Defagot, Castoldi, Roqué, Juan Castro, Beggiato formarán el plantel y designarán el DT. POR PRIMER VEZ, se resuelve poner en valor a los jugadores propios junto a la calidad de refuerzos que lleguen. pic.twitter.com/niFbyjlJOp
— Hugo García (@HGarcia_MundoD) May 14, 2019
La valoración de la Agustina, por lo que quedó asentado en forma inédita, pasará al frente después de los últimos dos salvavidas que le tiró al club con la venta de Mateo Klimowicz (no llegó a los 40 partidos) al Stuttgard de Alemania en dos millones de euros y la puesta en escena de un equipo de mayoría de jugadores propios y con un DT de la casa como César Zabala, que permitió, entre otras cosas, cotizar a otro juvenil del club como Mateo Bajamich, que no tenía ni contrato.
La Comisión Directiva de #Instituto anuncia la venta del 90% del pase de Mateo Klimowicz al Club Vfb Stuttgart de Alemania mediante el siguiente comunicado: https://t.co/gqwiG1HJ9D pic.twitter.com/Lycy7CvDO9
— Instituto ACC (@InstitutoACC) May 7, 2019
Con esa transferencia, Instituto equilibrará las cuentas del club y quedaran calzados varios meses hacia adelante, además de invertir en mejores para el estadio, el propio predio y el primario. En lo deportivo, quedó una base lista para ser potenciada, después de una temporada muy opaca.
El ciclo de traer 14 o 15 jugadores por año más un técnico foráneo y que cambia al modelo bombero (que pongan la cara los pibes y finalmente un DT propio) para cerrar la temporada, parece haber llegado a su fin. Y se aplaude. No porque se dé por supuesto que los pibes tuyos sean mejores sino porque competirán en igualdad de condiciones para poder ganarse un lugar. Un clima mucho más favorable y motivador al del "entrá porque no hay otro y rendí como si fueras un consagrado porque la gente te putea".
Eso también va a calificar al entrenador de la casa (sea César Zabala o Claudio Sarría) para competir en la elección del DT definitivo y también va a potenciar el trabajo del coordinador de inferiores.
La idea salió de la nueva área deportiva y unió, al fin, las voluntades de los sectores que allí están representados con los nombres del propio presidente Gastón Defagot, su mano derecha Roberto Castoldi y los ex directivos Juan Castro, Mariano Carbonari, Tomas Roqué y Gustavo Beggiatto.
Es cierto que este grupo se ve como el paso previo a la unidad y al regreso de ex referentes de la directiva como Castro, el mismo Diego Bobato, Daniel Peralta, "Paco" Ruiz, por caso. Y una apertura que también contó con la anuencia de Mario Cavagliatto, alguien cuyas decisiones han superado largamente el ámbito del basquet.
Lo que la producción de la Agustina unió, que nadie lo separe. Suena lindo y justo.
Ojalá no quede solamente en una declamación asentada en un comunicado.
El Mundo Instituto lo quiere ver.