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Instituto: la gloria es de Chiarini

Figura y decisivo. El arquero atajó un penal a los 50 minutos del segundo tiempo y le permitió al Albirrojo rescatar un punto en casa.

24 de noviembre de 2013 a las 08:18 a. m.
Instituto: la gloria es de Chiarini
Instituto no jugó bien contra Ferro. Sin embargo, casi lo gana y en la última jugada, Chiarini le atajó un penal a Correa para igualar 0-0 (Foto: Sergio Cejas).

"¡Chiariiiiini, Chiariiiiini!", ovacionaron ayer una y otra vez desde los cuatro costados del Monumental de Alta Córdoba. Nada raro, si se tienen en cuenta las actuaciones que el arquero de Oliva tiene acostumbrados a los hinchas albirrojos. Igual, ayer sumó un capítulo a su idilio con el pueblo albirrojo.

A los 50 minutos del segundo tiempo, cuando sólo quedaba tiempo para que Ferro pateara un penal, apareció la gigante figura de Julio César, que extendió su mano izquierda y evitó la derrota de la Gloria.

Se terminó el partido, y el 0 a 0 que tenía gusto a poco, tuvo el sabor del punto salvado en la adversidad y con la intervención de su máximo referente en la cancha.

El público lo aplaudía de pie, sus compañeros lo abrazaban y los hinchas, hilarantes, soñaban con verlo de celeste y blanco: "Borombombón, borombombón, para Chiarini, la selección...".

En los sueños de cualquier arquero debe estar la secuencia de atajar un penal sobre la hora. Y a Chiarini justo le tocó contra el cordobés Javier Correa, un excompañero y que en el último torneo, el 30 de marzo pasado, le había marcado el gol del triunfo 1-0 de Ferro.

“Lo conocía (a Javier Correa), él es un muy buen pateador de penales y define muy bien. Así que me la jugué. Lo vi que al final miró el palo hacia donde me tiré y gracias a Dios lo pude adivinar. Para un jugador joven es duro esto, así que le deseo lo mejor y seguro que le va a ir bien en su carrera”, contó Julio sobre Correa, quien no era el designado para patear (el elegido por la dupla técnica era Eduardo Tuzzio).

Aunque no fue una de sus actuaciones memorables en Instituto, como las que evitó muchos goles, “Chiari” ayer fue figura por la incidencia en el resultado. En su foja de trabajo, además de la decisiva atajada del penal, no tuvo muchas apariciones más, salvo la impresionante intervención en el primer tiempo, cuando le puso el cuerpo al fusilamiento de Matías Zaninovic, cuando todos imaginaban el 0-1 para Ferro.

Y contó con la impericia de los rivales: Juan Pablo Pereyra le sacó el gol de Juan Castro, y Marcos Acuña remató afuera, cuando estaba al lado del arco.

Bandera albirroja

Aunque no haya formado parte de un plantel campeón o que logre un ascenso, Chiarini es parte de la historia de Instituto y se ha ganado el rótulo de ídolo por lo que demuestra como arquero y por las actitudes que tuvo hacia la institución.

Además de los hinchas, en la platea lo disfrutaron sus amigos y sus familiares, y afuera, detrás de un grupo de vallas sobre calle Jujuy, muchísimos fanáticos esperaron al “1” para saludarlo, agradecerle una vez más y para tener una foto, un recuerdo. Es que a nadie escapa que el arquero es el jugador al que la dirigencia espera vender en el receso de verano para intentar equilibrar las cuentas.

“Si tengo la posibilidad de irme, me iré. Y si me voy, quédense tranquilos porque atrás tengo un arquero excepcional”, reconoció Chiarini a Rodrigo Barucco, quien llegó al club procedente de Sportivo Belgrano.

Con bajo perfil y con cierto aire de timidez, Julio no se reconoció como héroe y se fue pensando en lo que viene. “Hay que ganarle a Independiente”.