Instituto: el presidente quiere esuchar a Bonetto y después evaluar su continuidad
Juan Carlos Barrera, el presidente de la Gloria, dijo que primero se reunirá con el DT para luego tomar una decisión sobre su continuidad.
No se lo escuchaba igual que siempre a Juan Carlos Barrera. El presidente de Instituto estaba dolido. Con bronca por la chance de ascenso que se le escapó al equipo. A pesar de los 60 puntos cosechados, el directivo quiere tener una reunión con Marcelo Bonetto. "Hay que escucharlo y después evaluar", contó Barrera al ser consultado por Mundo D sobre la continuidad del DT.
–¿Qué sensación le quedó por no jugar ni la promoción?–De frustración. Más de eso..., forma parte de la experiencia que acumulamos. Nos parece que hicimos todo lo que teníamos que hacer. No logramos el objetivo. Así que en algún sector le hemos errado.
–¿Usted, como dirigente, qué autocrítica se hace?–Hemos sido demasiado permisivos al momento de dar. Nada más que eso. Todo lo que hicimos, lo hicimos con toda la fe.
–Bonetto dijo que usted se equivocó al hablar contra los jugadores luego del partido con Unión. A la distancia, ¿hizo bien en declarar como lo hizo?–La verdad es siempre la que triunfa a lo largo del tiempo. Lo que dije en Santa Fe lo había podido decir mucho antes y lo hubiera repetido el sábado pasado. No me parece que haya que ocultar nada. Sobre todo cuando vos manejás una institución tan grande, con tantos socios e hinchas. Lo que veo lo debo decir, con el afán de mejorar las cosas, no para criticar porque sí... Si alguien quiere que oculte todos los errores, me parece que vamos a confundir a la gente. Pero bueno, son puntos de vista. El mío es ese.
–¿Cómo evalúa usted la gestión de Bonetto?–Me parece que hay que escucharlo en una reunión que vamos a tener y después evaluar.
–¿Le sorprendió el bajón de los jugadores en la última parte del torneo?–No lo esperaba. Pero la realidad es la que tenemos, al margen de lo que esperaba. No hubo ningún motivo para que cambien el rendimiento ni la actitud como se cambió.
–¿Le llamó la atención?–Y, qué querés que te diga... Cuando suceden cosas sin que haya motivos, a todos nos llama la atención.
–¿El objetivo siempre fue el ascenso? ¿O fue cambiando con el torneo en marcha?–El objetivo siempre fue el ascenso. Si no tengo como objetivo ascender, tengo que hacer un paso al costado e irme de la conducción. No quiero participar para perder. Aunque algunos parece que sí. A otros parece que les molesta que uno sea optimista.
–¿Y Bonetto sabía de ese objetivo desde un principio?–Sí, pero no pongo condiciones. Yo pongo trabajo, esfuerzo, ideas, contactos, todo lo que tengo que poner. Sin condiciones. Creo que todos tenemos que estar en esa sintonía. Vamos a trabajar todos para ascender. Todos, eh... Los jugadores, el cuerpo técnico, los hinchas, los socios... No alcanza con dos terceras partes.
–¿Siente que tiene una cuota parte de culpa de lo que pasó?–Es que soy el responsable, aunque no arme el equipo ni entre a cabecear los centros. Y como responsable me preocupa. No quisiera que ningún hincha de Instituto tenga la preocupación que tiene hoy por todas las ilusiones que se hizo y no se cumplió el objetivo. No me puedo evadir de eso. Hicimos todo lo posible, pero no alcanzó. Eso me preocupa.
–¿Ya tienen identificados a los revoltosos que provocaron los incidentes el sábado?–Estamos pidiendo las filmaciones correspondientes. Nosotros tenemos identificados a la gente de la barra y queremos ver quiénes participaron en los desmanes para ver qué medidas tomamos.
–¿Al hincha qué se le dice?–Hay que separarlo al del comportamiento fantástico de todo el campeonato con los inadaptados del sábado pasado. A los simpatizantes en general les diría que fue brillante su presencia durante el torneo. Pero a los chicos que no pueden convivir con la familia les tengo que decir que se equivocan de institución. Instituto es un club para la familia, no para los violentos. Ellos nunca van a coincidir con nosotros y el resto de la hinchada. Es capaz que a los violentos también alguien los incentive... No en el caso nuestro.
–Pero ustedes les dan carnés a los barras. ¿Es con la condición que se porten bien?–No. Es para tener identificados a la gente de la barra. Hoy podemos agarrar las filmaciones e identificar a los violentos.