Instituto: control y detenciones
Operativo. Hubo admisión para cinco personas, 15 detenidos y secuestro de armas de fuego.
El malestar vivido por algunos hinchas de Instituto en la previa del triunfo ante Almirante Brown probablemente haya quedado sólo como una anécdota para ellos, ya que la felicidad por haber vuelto a ganar en Alta Córdoba era inmensa en el mediodía de ayer en el Monumental.Lo cierto es que en la previa al encuentro, la requisitoria policial que impidió el paso de cinco personas que figuraban en la lista de inadmisibles fue tan puntillosa que hasta se tornó molesta en algunos casos. Es que en los diferentes puestos de control ubicados a varias cuadras del estadio se les pidió identificación a todas las personas. "Documento y entrada en manos", repetían una y otra vez los policías de cada vallado.
Sin embargo, el proceso no fue aplicado de la mejor manera. Es que hubo casos en que los habitantes de las casas ubicadas a metros del estadio tuvieron inconvenientes para ingresar hasta sus viviendas por no tener el DNI encima.
Otro ejemplo fue el de un padre que tuvo problemas para ingresar con su hijo menor de 10 años, ya que no llevaba la identificación del niño, aunque sí la propia. Además, hubo un estricto cacheo y no se permitió el ingreso de banderas, por lo que las tribunas lucieron menos coloridas que lo normal.
Cabe recordar que este meticuloso proceso de seguridad fue realizado debido a los sucesos vividos por los jugadores de Instituto tras el partido frente a Boca Unidos y por el cual fueron detenidas 53 personas. De estas, 44 pasaron todo el fin de semana en la penitenciaría de Bouwer.
El saldo de la requisa
A cinco personas se las identificó y se les impidió el ingreso, mientras que otros 15 hinchas de Instituto fueron detenidos por violaciones al Código de Faltas. Lo que más llamó la atención fue el simpatizante de Almirante Brown detenido por portación de armas.
El comisario general Ramón Frías contó que se montó un operativo especial para escoltar a los hinchas de Almirante Brown, ya que tienen una interna y, sumado a los problemas de Instituto, no querían correr riesgos.
Por eso, fueron escoltados los ómnibus y automóviles que llegaron juntos desde Buenos Aires. Al revisar uno de los autos particulares, la policía encontró muchas armas de fuego, armas blancas y balas.