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Instituto cayó frente a Almirante Brown

Inexplicable. la Gloria ganaba 2-0 con total justicia, pero cayó 3-2 en su cancha. El descontento de los hinchas se hizo oír.

17 de febrero de 2013 a las 09:03 a. m.
Instituto cayó frente a Almirante Brown
La Gloria debe recuperar el hambre de victoria (Foto: LVI).

Esas nubes de tormenta relampagueantes y atemorizantes que rodeaban al estadio de Instituto minutos antes del partido se disiparon durante el juego.

Pero sólo para dar paso a otra tormenta perfecta que se generó en el último minuto de partido, en tiempo de descuento, cuando Almirante Brown, con gol de un jugador "fantasma" (no estaba ni en la planilla y después figuró como Medina, aunque le faltaba todavía el nombre), puso de cabeza en Alta Córdoba, con un hombre menos, un partido que perdía con absoluta justicia por 2-0.

En cuestión de segundos, el descontento de la gente se hizo visible y vociferante. Ya nadie recordaba la impensada hazaña goleadora de Raúl Damiani, su “doblete” que lo convertía en el goleador del partido, ni la euforia generada porque le estaba dando a Instituto su primera victoria.

Ya nadie recordaba esos festejos, esos minutos de emoción y felicidad. Parecían de otro siglo. De las tribunas empezaron a bajar coros durísimos sobre la dirigencia en general y sobre el presidente Juan Carlos Barrera, en particular.

"Instituto va a salir campeón el día que se vayan todos los de la comisión", bajaba poderoso. "Che Barrera, la c... de tu madre, a ver si te das cuenta que no te quiere nadie", insistían los hinchas.

En general, un clima de nerviosismo recorría el cemento del estadio y en las plateas se abrían numerosas focos de discusión, sobre todo cuando los hinchas detectaban algún dirigente observando el partido.

Discusiones entre hinchas, insultos y recriminaciones y hasta una improvisada asamblea de simpatizantes en la calle Jujuy constituían imágenes de la tensa postal de la dura derrota de anoche de la Gloria. Por fortuna, el malhumor no se tradujo en violencia física.

Al menos es lo que se pudo observar en las calles adyacentes al estadio. De todos modos, un fuerte cerco policial y numerosos grupos de combate de la guardia de infantería, conformaron una muralla de escudos y palos sobre la puerta principal de la cancha.

Más para prevenir que para otra cosa, porque la bronca no iba a pasar de los golpes verbales.

Instituto sigue en el fondo de la tabla, para desazón de su gente. Y fue tan increíble la derrota de anoche que el equipo parece ser un grupo de almas que quiere escapar del infierno, y los demonios se les cuelgan de los pies para impedírselo.

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