Instituto: Cambios para que nada cambie
Otra chance desperdiciada. A pesar de las cinco variantes, la Gloria igualó sin goles con Belgrano y no pudo revertir la mala imagen de los últimos partidos. Volvió a tener superioridad numérica, pero también careció de ideas y recursos para ganar.
Más de 950 mil pesos mensuales gasta Instituto para mantener a su plantel y a su cuerpo técnico. Es cierto que invertir una suma exorbitante de dinero no garantiza resultados, pero el equipo albirrojo se encarga de demostrar que se puede jugar realmente mal a pesar de no padecer ninguna necesidad ajena a sus obligaciones. La pobre expresión futbolística mostrada en el 0-0 con Belgrano fue un nuevo atentado a la ilusión del público albirrojo, que de a poco va perdiendo las esperanzas de jugar en Primera División.
El reclamo de la hinchada al final del partido ("Andate Vivas"), fue una muestra de cómo cayó el punto a los presentes.
Ni una ocasión especial, como fue el clásico con un Monumental colmado de hinchas albirrojos, sirvió para que el equipo hiciera el “click” que se le reclama para cambiar su imagen y hacerle frente a un torneo que se ha cansado de darle oportunidades.
"Quedan chances matemáticas", fue la frase de los protagonistas más escuchada, pero esas posibilidades que otorgan las ocho fechas que le quedan al campeonato parecen nulas si se evalúa el nivel futbolístico que demuestra el equipo desde hace mucho. Lo peor de todo es que el hincha albirrojo ya se acostumbró a ver jugar mal a Instituto. Cuando se transita la recta final del torneo, una hipotética levantada oficiaría de milagrosa.
"Algo hay que cambiar. No sé si el técnico, pero algo hay que cambiar. Si no, todo va a seguir igual", decía un alto directivo previo al partido en San Juan. Después de aquel encuentro, con 0-2 incluido, se decidió ratificarle la confianza al entrenador. Y para ayer hubo una renovación de casi medio equipo, con cinco cambios, con borrada hasta del banco a jugadores experimentados como Leandro Lázzaro, Juan Casado y Mariano Torresi.
Es más, durante gran parte del encuentro con la "B" la Gloria tuvo en cancha a seis futbolistas formados en el club (Carranza, Gallardo, Canever, Gagliardi, Silvestre y Ábila). Hubo entrega y garra, pero faltaron ideas. El poco compromiso para tomar la pelota atentó contra las posibilidades de progresar en el terreno de juego.
"A veces la pelota quema, pero no hay que dejar de ver que las cosas feas que tiene el fútbol, como la captación de rebotes o ir al piso, hoy (ayer) lo hicimos bien. Para los que dicen que el equipo no pone huevos, hoy (ayer) el equipo puso huevos, pero los partidos se ganan jugando al fútbol", analizó Claudio Vivas. Tiene razón en ese punto el entrenador de la Gloria: si hay algo que no se le puede reprochar al equipo fue las ganas con la que afrontó el encuentro.
También reconoció la poca generación de juego. Con el esquema inicial que plantó y los jugadores elegidos, el equipo requería de un gran Zapata para darles compañía a Bergese y a Ábila. Y Belgrano lo tenía presente. Tanto fue así que molió a patadas al “Chapa” hasta sacarlo de la cancha: 25m, falta de Tavio y amarilla; 28m patada de Farré y amarilla; otro patadón de Farré (merecía la roja anticipada) sin sanción cerca del final del primer tiempo; y la dura patada de Pier Barrios en su primera intervención en el juego, que tampoco cobró Laverni.
“En el primer tiempo no fuimos tan claros como en el segundo. Con los cambios, Godoy agarró más la pelota pero no fue suficiente”, contó. Es que con dos jugadores de más (expulsiones de Farré, Tavio, Pérez y Ábila) equivocó el camino: en vez de jugarla por abajo, le tiró centros a Klimowicz. “No estuvimos finos a la hora de acertar y ni siquiera los centros fueron buenos”, afirmaría el DT.
Sobre la ventaja numérica desaprovechada, Vivas dijo: “Tuvimos dos jugadores de más y no tuvimos inteligencia ni paciencia para jugar. Claro que me preocupo porque empatamos de local con un equipo que no propuso absolutamente nada. Logró situaciones de peligro, de contragolpe, tuvo tres chances de gol y nosotros ninguna”.
Sobre el tramo final, señaló: “Los últimos 15 minutos se hizo muy detenido, cortado y trabado. Los jugadores no colaboraron para que sea más dinámico. En líneas generales fue un mal partido. Belgrano tuvo más situaciones de gol, producto de nuestra intención de ir a buscar el partido y por eso se produjeron espacios para el rival, que no supo aprovechar”.
"Jugamos mal y nunca pudimos generar una situación de gol", reconoció Vivas, pero consideró que su equipo no hizo menos que el rival. "Belgrano no jugó mejor que nosotros. Tuvo tres situaciones de gol y nosotros ninguna. El partido fue malo, mal jugado por los dos equipos", evaluó el DT.
Sacudón. El episodio curioso fue el cruce entre Carranza y Erpen cerca del final del partido. "Lo tomé del cuello para que me escuche. Pareció más alevoso de lo que fue. Le pedí a 'Facu' que esté atento, que me mirara a mí porque si la pelota estaba en juego nos hubiera complicado", explicó el arquero.

