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Informe especial: los cordobeses, entre el deseo y la realidad

Los siete equipos de Córdoba que juegan en las dos principales categorías del ascenso no sumaron ni la mitad de los puntos que disputaron hasta ahora. En la recta final de los torneos, se ven obligados a un replanteo de sus objetivos.

27 de abril de 2011 a las 12:39 a. m.
Pablo Giletta
Informe especial: los cordobeses, entre el deseo y la realidad

Están para pelearla. Ni más ni menos que eso, pero bastante lejos de los objetivos que se plantearon antes del inicio de la actual temporada. Los clubes de la provincia de Córdoba que participan en la Primera B Nacional y en el Torneo Argentino A, en la recta final de sendos campeonatos, se debaten entre meterse "por la ventana" a una categoría superior (es el caso de Belgrano, Instituto, Talleres, Sportivo y Racing) y zafar de volver a una categoría inferior (por eso luchan Alumni y Estudiantes).

De los siete, sólo Sportivo Belgrano puede darse por hecho. "El ascenso a la B Nacional no es nuestro objetivo principal, pero sí clasificar entre los nueve equipos que lo disputarán. Estamos muy conformes con todo lo que ha crecido el club. Si no se da en este torneo, será en el próximo", dijo Rubén Boetto, presidente del club de la ciudad de este provincial, antes del arranque del certamen. Por eso, lo que el Verde consiga de ahora en más será de "yapa". El objetivo ya lo cumplió.

Del resto, ninguno puede decir lo mismo. Belgrano e Instituto se armaron con una consigna inocultable, que sus propios dirigentes hicieron explícita y con la que ahora deben cargar: "Es ascenso o fracaso".

Lo mismo, pero elevado a la enésima potencia por estar una categoría más abajo, le cabe a Talleres, que, después de la goleada que sufrió en la Boutique a manos de Guillermo Brown de Puerto Madryn, parece obligado a modificar sus planes originales.

Si pensaba que el retorno a la B Nacional sería por autopista, la realidad le demostró que habrá que transitar por una ruta poceada y cargada de peajes. El ascenso directo parece complicado para la "T", pese a que su presupuesto se equipara a la suma de los otros ocho equipos que participan del nonagonal.

El protagonismo perdidoBelgrano fue el último de los cordobeses en jugar en Primera. Lo hizo en la temporada 2006/2007. Descendió y, en las dos temporadas siguientes, jugó la promoción, pero no pudo sortear esa instancia. El campeonato pasado, fue sexto. Y, en la presente temporada, en la que ya pasaron tres técnicos al frente del plantel, mantiene una lucha que será hasta el final con otros siete equipos (entre ellos, Instituto) por un lugar en la "promo".

Muchos vislumbran la oportunidad como única, teniendo en cuenta que el futuro institucional del Pirata está teñido de incertidumbre y no está claro quién asumirá las riendas del club, ni de qué forma, cuando finalice el gerenciamiento que encabeza Armando Pérez.

Los 42 puntos que suma Instituto, aunque lo equiparan a la "B", obedecen a una caída brusca de la cosecha, consecuencia de una merma notable en el nivel futbolístico. Lo llamativo es que la situación no es nueva. Lo mismo le pasó en las últimas dos temporadas, en las que llegó a ser puntero, pero terminó quedándose al margen de todo. Esta temporada, la apuesta de la comisión que preside Juan Carlos Barrera fue a pleno por el ascenso, como lo refleja la millonaria inversión realizada.

De Racing puede decirse que, al inicio de cada ciclo, aparece como el que mejor hace los deberes. Es decir: es el primero en cerrar los refuerzos y en cumplir la pretemporada. Siempre es candidato, por eso la decepción es grande cuando el objetivo queda tan lejos. En mayo de 2010, el presidente Antonio Ruiz presentó a Marcelo Bonetto como DT, oportunidad en la que el entrenador señaló: "El ascenso es el objetivo, es la prioridad".

Hoy, fuera del nonagonal y sumido en la zona reválida del Argentino A, su lucha pasa por meterse entre los que buscarán una promoción.

Alumni de Villa María y Estudiantes de Río Cuarto eran menos ambiciosos en su expectativa, pero ni siquiera llegaron a colmarla. A semejante altura del campeonato su objetivo es evitar el descenso (los celestes del Imperio están muy comprometidos), aunque los villamarienses, que necesitan 4 puntos más para zafar de todo, todavía guardan una luz de esperanza de meterse entre los que lucharán por la promoción, un premio en el que nadie piensa.

Para todos, volver a calibrar la mira y enfocarse en un objetivo posible es una necesidad, una verdad sin remedio.

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