Hace 20 años, a Diego Maradona "le cortaban" las piernas
Hace 20 años, Argentina y Nigeria chocaron por primera vez en un Mundial. Cuatro días después, Maradona se fue del torneo por un doping positivo.
Vale como efemérides y también para ilustrar la previa del choque de hoy. Argentina y Nigeria volverán a cruzarse justamente a 20 años del primero y célebre encuentro entre ambos: el del 25 de junio de 1994, en Estados Unidos, cuando la Albiceleste se impuso 2-1 en una jornada que los argentinos grabaron en sus retinas por algo más que los dos goles de Claudio Caniggia. En honor a la verdad, el recuerdo de aquel triunfo está asociado principalmente a la escena en que la enfermera María de Rodríguez, una californiana de 36 años que utilizaba el apellido de su esposo argentino, se llevó de la mano a Diego Maradona en el que nadie adivinaba que sería el último partido del capitán de la selección de Alfio Basile y su despedida para siempre del seleccionado argentino. El antidoping y el infierno esperaban por el "10".
"Cuando salió el número 10 en el sorteo me volví loca, admiro a Diego desde hace 10 años, pero después me morí de pena cuando vi por televisión que él lloraba. Me siento algo culpable aunque no lo soy. Es mi trabajo", dijo días después la profesional al diario español El País.
Argentina venció 2-1 a los africanos en aquella tarde vivida en el Foxboro Stadium de Boston. Pero fuera de la cancha, el equipo comenzaba a perder por goleada para torcer abruptamente una historia que había comenzado a toda orquesta y que se acabó en octavos de final, luego de un revés ante Rumania (2-3). Después de jurar una vez más por sus hijas de que no se había drogado, Diego dejó otra de sus frases históricas: "Me cortaron las piernas. Yo no tomé ninguna sustancia como para que la Fifa me deje afuera de este Mundial. Le doy la posibilidad a la Fifa de que revea esta medida".
Pero no hubo marcha atrás. Diego no sólo se perdió el resto del torneo, sino que fue castigado con 15 meses de suspensión que pusieron un manto de dudas sobre su continuidad en el fútbol (tenía 33 años), por más que él se esmeraba en asegurar que “si no se revé el fallo, no juego más”. El final es conocido: después de cumplir la sanción se incorporó a Boca, donde abandonaría tras quedar involucrado en un nuevo episodio relacionado con estimulantes.
Nigeria, otra vez
El destino parece querer convertir ese duelo con las Águilas Verdes en un clásico de los mundiales. No por la rivalidad que se genere entre ambos, sino por la cantidad de choques entre sí. Es que después de aquel recordado capítulo de 1994, volvieron a verse las caras en dos debuts de campeonato: los de Corea/Japón 2002 y Alemania 2010.
Y tal como sucedió en suelo estadounidense, el triunfo fue para Argentina, en ambos casos por 1-0 con goles de Gabriel Batistuta (2002) y Gabriel Heinze (2010). El de hoy será el cuarto enfrentamiento mundialista entre albicelestes y nigerianos, el duelo más repetido de los últimos 20 años y al que sólo supera en número de ediciones los realizados ante Alemania (seis) e Inglaterra (cinco).
Además de los partidos citados, hubo un 0-0 por la Copa King Fahd (antecedente de la Copa de las Confederaciones) en Riyadh (Arabia Saudita) y un par de amistosos en 2001 (1-4 en Abuja con una Argentina “B”) y un 3-1 en Dakha, Bangladesh. Para los africanos, el recuerdo más grato es, sin embargo, la final olímpica ganada en 1996, cuando se impusieron 3-2 al equipo de Daniel Passarella, quien contaba como asistente a Alejandro Sabella.