Gurú: River y su fiesta en el Casino de Catamarca
Nuestro personaje le dedica una líneas al Millonario y a su particular festejo luego de la victoria en la Copa Argentina
Lamentablemente, un periodista ágil de reflejos y de pluma veloz descubrió los movimientos de los muchachos del plantel de River Plate y difundió los detalles de la festichola catamarqueña en el suple Mundo D de este prestigiosísimo matutino.Digo "lamentablemente" no de manera casual. Es que yo también estuve en la fiesta y, lo que es más contundente todavía, participé de la organización del evento, en el que se combinaron cuestiones gastronómicas, bebestibles, danzas árabes y algún que otro malambo.En realidad, quien advirtió mis dotes de conocedor del mundo del fútbol y especialista en River fue "Gladys, la Bomba Tucumana", que vive cerca y quiso homenajear a las estrellitas porteñas.Me llamó y me pidió encarecidamente que me hiciera cargo de una fiesta "guapachosa" después del partido con Sportivo Belgrano.No me pareció muy distinguido prestarme a poner mi hombre, mi cuerpo y fundamentalmente mi prestigio a una fiesta organizada por esta tal Gladys, cuya fama no es de las mejores.De todas maneras y ante sus ruegos, decidí aceptar. Todo iba bien porque River ganó y había un motivo más que suficiente para brindar. Todo iba sobre rieles hasta que apareció Eber Ludueña, colado, y se pudrió todo. Bandejas repletas de botellas con licor, señoritas con apariencias de casquivanas y gente con cara rara. Decidí volver a Córdoba arrepentido.Dicho esto, dejo un par de máximas: Ascienden Talleres e Instituto y Belgrano entrará a la Copa Libertadores. Penal.