El Gurú: Cantinflas no es ningún cómico
EL personaje oculto de Mundo D escribe hoy desde alguna playa del Caribe. Analiza de la contratación de Mario Moreno en Instituto.
Escribo desde algún lugar del Caribe. Comprenderán que no puedo dar a conocer mi paradero. Hacerlo sería perder las dos semanas de descanso que me tomé, convencido de que debo dejar al fútbol mundial sin mis consejos por unos días para que se note mi ausencia.
Pero mi compromiso con ustedes no tiene licencia y mientras espero a las dos morenas que contraté para recibir masajes descontracturantes, me voy a pronunciar categóricamente. Como siempre.
Por eso les digo: la contratación de Mario Moreno en Instituto será el gran suceso del verano, que otra que Flavio Mendoza y su gran Stravaganza.
Para empezar, Moreno no es un cómico, aunque los poco originales amigos de la prensa cordobesa ya pretendan llamarlo Cantinflas. Señores, no seamos hipócritas. Hemos aceptado la comida mejicana sin chistar y permitido que nuestros lomitos sean casi reemplazados por tacos, enchiladas y fajitas. ¿Cómo no aceptar a un ágil que viene de un fútbol en el que se come todo eso y mucho más en los estadios mientras se juegan los partidos?
Moreno viene de ser un asiduo integrante del banco de suplentes en Monarcas de Morelia, me dijeron en Alta Córdoba antes de partir hasta este islote caribeño, pero yo les digo que será gran figura. Y temo que en los refinados palcos y plateas VIP del estadio Presidente Perón terminen comiendo quesadillas en su homenaje.
Es verdad que no hubo mejicano que triunfara en estas tierras. Por el contrario, Rergis Borja, el antecedente inmediato, “fue cortado”. Por eso mismo, Marito -así lo llamamos sus amigos íntimos a Moreno- está condenado al éxito. Frase que tomé prestada de Eduardo Duhalde que a su vez rapiñó de un pensador brasileño.
Retomemos. Aquí va una advertencia: cuidado con imitar a Instituto, amigos de Belgrano y Talleres. Carlos Paz está lleno de cómicos. No se les ocurra contratarlos, ya tienen demasiados en sus planteles. Seamos serios.
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