Guiñazú y Belgrano-Talleres: “Es el clásico más importante que jugaré”
Pablo Guiñazú jugó muchos en 20 años de trayectoria, pero asegura que el de hoy “es un partido de otro planeta”.
Uno mira la pinta del "viejito", como le dicen cariñosamente los más chicos del plantel de Talleres, y parece que tuviera mil clásicos cargados en el lomo. Pero Pablo Guiñazú, capitán y referente ineludible de la "T", un "pibe" de apenas 38 años, jugará hoy su primer partido contra Belgrano.
Habría que recordar que "el Cholo", salvo en sus inicios futbolísticos en su General Cabrera natal y en el club en Acción Juvenil de General Deheza, no jugó en clubes de Córdoba capital. Sus virtudes futbolísticas lo llevaron siendo apenas un chico, con 17 años, y después de una prueba en Talleres, a dirigir su carrera hacia otros destinos fuera de los límites de la provincia: Newell's Old Boys, Perugia, Independiente, Saturn de Rusia, Libertad de Paraguay, Inter de Porto Alegre y Vasco da Gama, sucesivamente, lo vieron exhibir su calidad en innumerables clásicos durante los 20 años que estuvo afuera, antes de sumarse a principios del 2016 a Talleres.
“Es el clásico que me faltaba jugar, el más importante que jugaré. Vi varios en la platea, incluido el último amistoso, que yo estaba recuperándome de una operación en la rodilla. Los viví como si estuviera adentro. Son partidos con un marco espectacular, incomparables”, le dijo a Mundo D Guiñazú, el “DT” que Frank Kudelka tiene dentro de la cancha en cada partido que juega su equipo.
–¿Es exagerado afirmar que este es el partido que más deseabas jugar?–He jugado muchísimos clásicos, pero este tiene un sabor especial. Un clásico entre Talleres y Belgrano es de otro planeta, diferente, distinto a los otros. Todos los hinchas los están esperando. Y es el partido que todo futbolista quiere jugar. Es la parte más linda del fútbol, donde más se vive su folklore. El hincha se pone feliz, ansioso... Y nosotros también. El día que pierda esos nervios y ansiedad por jugar un clásico dejaré de jugar al fútbol. Estas son las cosas que lo mueven a uno a seguir.

–Siempre decís que vos disfrutás del fútbol, que no lo sufrís. Y eso se nota en cada uno de los partidos que jugás. ¿En un clásico como este también?–Sí... ¿por qué no? Yo amo al fútbol. Y que más lindo que jugarlo en Primara, con un marco así, con una multitud, con tanta expectativa después de 15 años. Pero si bien mi intención es sentirme feliz en una cancha siempre, lo asumo con mucha responsabilidad.
–¿Es medida que Talleres llegue tan bien y Belgrano tan mal al clásico?–Un clásico es un planeta aparte dentro del campeonato, por eso no importa cómo llega cada uno. Son partidos especiales, no cuentan los antecedentes o el momento por el que pasa cada plantel. Yo soy muy respetuoso de todos los equipos, de todos los colegas, de todos los rivales. Y sobre todo en partidos como este, en el que hay que demostrar el trabajo que se hace todos los días. Por clásico que sea, hay que sostener y respetar la idea y la forma de jugar que nos ha llevado a este lugar. Y que nos permitirá seguir creciendo como equipo.
–En dos triunfos tan importantes, como contra Boca y Lanús, tenían claro a qué rival se enfrentaban. ¿Belgrano, con DT nuevo (Sebastián Méndez) y recluido en los últimos días sin mostrar las cartas, les representa una incógnita?–Qué buena pregunta... es cierto, no tenemos claro si el rival que enfrentaremos el sábado (por hoy) es el mismo que perdió contra Banfield, si jugará con otro sistema, si habrá otros jugadores en la cancha. Con más razón, eso nos obliga a pensar más en nosotros. En corregir los errores que tuvimos contra Unión y potenciar todo lo bueno que hicimos frente a Lanús. Tendremos que estar bien parados y concentrados.
–De más está, entonces, pedirte un pronóstico.–Ante todo el respeto. Hacia nosotros y hacia el rival. Sólo espero que salga el mejor partido posible y todo dentro de lo futbolístico.
