Gol, esa palabra mágica para Instituto
Volvió a festejar. El tanto de Marcos Aguirre cortó una sequía de 435 minutos y le dio el triunfazo a la Gloria sobre Patronato. Así, se despidió de sus hinchas con una alegría como local.
"Gooooool". Esa palabra mágica que hacía mucho que los hinchas de Instituto no pronunciaban, finalmente, se dio una vueltita por Alta Córdoba. Fue a los 23 minutos del segundo tiempo y Marcos Aguirre fue el encargado de hacerla repetir por miles de veces en el Monumental. Con esa conquista, la Gloria consiguió un triunfo 1-0 sobre Patronato y encontró algo de alivio para sobrellevar el complicado presente albirrojo.
La victoria se festejó a más no poder. "Soy de la Gloria, es un sentimiento, no puedo parar", terminó cantando esa hinchada que anoche, lejos de insultar a los dirigentes, se dedicó a alentar al equipo desde el inicio mismo. ¡Cómo saltaban todos cuando el triunfo estaba ahí! Y ni qué hablar cuando el árbitro pitó el final.
El abrazo de los jugadores y el agradecimiento a los hinchas era la mejor postal que podía darse en la despedida de local.
El último partido del 2012 en Alta Córdoba sirvió para darle una alegría a un pueblo albirrojo que a mitad de año imaginaba que a estas alturas jugaría en Primera. El ascenso se truncó y, por el contrario, el equipo navega en el fondo de la tabla de la B Nacional.
Los tres puntos de ayer le permiten cortar una racha negativa de cuatro partidos sin triunfos (las derrotas 1-0 con Olimpo y Aldosivi y los empates 0-0 con Atlético Tucumán y Gimnasia LP) y, además, de ponerle fin a una sequía goleadora que llegó a los 435 minutos. Si el último grito había sido de “Maxi” Barreiro a los 37m del segundo tiempo en el 3-2 a Gimnasia de Jujuy.
No pudo ser mejor el estreno en casa de Frank Darío Kudelka, que comenzó con el pie derecho. “El triunfo no me tiene que tapar los errores”, fue la autocrítica del entrenador, que valoró el triunfo para pasar el mal momento, pero reconoció que al equipo le falta bastante.
En La Plata, su equipo sumó un punto a pesar de haber tenido dos penales en contra. Y anoche logró un triunfazo con un gol que llegó en un momento delicado, ya que minutos antes a Patronato le habían anulado un tanto de manera dudosa.
A los 15 minutos del complemento, el Patrón había festejado un gol de tiro libre (pareció penal de Sánchez a Acosta, pero cobró afuera) de Gastón Rossi, pero el árbitro Herrera tuvo las agallas para cobrar un empujón de un jugador visitante en la barrera.
Y en ese momento en que Instituto tambaleaba y estaba al borde del nocaut, construyó una jugada que cambió la historia.
Julio Chiarini ya no sólo salva goles, sino que tuvo la lucidez para iniciar el contragolpe que cambiaría el destino de la noche.
“El Pampa” Floris, aun a pesar de sus errores, muestra una entrega inconmensurable y tanta voluntad tuvo premio, luego de una corrida de 50 metros para cederle el balón a Barreiro.
“Maxi”, que desbordó mucho, tuvo la mira calibrada para encontrar a Aguirre. Y Marcos frotó la lámpara, gambeteó y fusiló a Bértoli. El festejo fue dedicado a su familia, que estaba en la preferencial Sucre. ¡Cómo para no hacerlo! Si Fabián, su hermano, es uno de los que le dan vida a la filial Arroyito.
“Hoy más que nunca, cueste lo que cueste...”, había publicado Aguirre en su cuenta de Twitter (@msaguirre14) unas horas antes del partido.
Y él mismo lo resolvió: entró a los 12 del complemento y 11 minutos después culminó el jugadón que hizo delirar a Alta Córdoba gracias a su gol. Esa palabra mágica que se dio una vuelta y alegró a Instituto, en la despedida de su casa.
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