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Gerardo Martino es "Tata" Dios

Se la jugó para volver al club de sus amores y ya hizo historia.

20 de junio de 2013 a las 07:49 p. m.
Gerardo Martino es "Tata" Dios
Martino ya hizo historia en Newells. (Foto: La Voz/archivo)

Hacía frío. El 31 de julio en el Banco Nación, un escenario alternativo porque el césped del estadio de Alta Córdoba estaba resembrado y la Agustina era un páramo, Gerardo Daniel Martino asumía su gestión en Instituto.

El comienzo no había sido el esperado. Él no podía volver a Newell’s, su casa, porque tenía un juicio con la comisión que encabezaba Eduardo López, aquel que gobernó desde su bingo y con el temor que metía la barra. Almirante Brown y Platense, como Instituto en ese momento, eran los lugares donde se formaría el DT. No estaba en la Lepra, pero no por eso dejaría de buscar que sus equipos jugaran a imagen y semejanza.

Martino ya era "el Tata" desde hacía varios años. La imagen de aquel volante finísimo, que entendía el juego y sabía cómo cambiarlo, también la tuvieron todos los planteles que tuvo. Un par de anécdotas imperdibles sobre aquel Instituto que tuvo tres veces a punto de ascender lo pintan de cuerpo entero. Asumió con 11 jugadores tras el descenso ante Almagro y ya ese día tenía claro qué hacer.

"Tenemos que apuntar a un mismo objetivo, el ascenso. Jugaremos bien al fútbol. Quiero un equipo práctico, que no haga 'fulbito', que busque los partidos y que juegue igual, de local y visitante. Un equipo comprometido con la camiseta de Instituto", dijo.

Cuenta Sebastián Brusco: "Iba de frente. Era claro con el jugador. Me agarró y me dijo que no me había pedido, pero que si hacía las cosas bien, jugaría. Y así fue". Raúl "Bocha" Maldonado recuerda: "Era muy estudioso. Hizo que jugara de delantero cuando yo decía que era enganche. Y le porfiaba. 'Andá a mi habitación y lo aclaramos'. Fui y me mostró una carpeta con una discriminación perfecta de mi rendimiento y por qué debía ser delantero. Y me dijo: 'Si al segundo partido de pretemporada no hacés goles ahí, jugás todo el año de enganche". Al tercero ya había marcado tres. Me lesioné y cuando volví, hice un golazo de 40 metros ante Rafaela. Me felicitó. Me quiso llevar a Olimpia".

La comparación con Bielsa, de quien fue su lugarteniente como jugador estaba a la orden del día, pero al "Tata" eso lo sonrojaba: "Siempre será mejor. Explica muy bien, tiene gran capacidad para transformar en trabajo lo sucede en los partidos, no aburre". En Paraguay ganó títulos con Olimpia y Libertad, hizo historia en la selección guaraní y cuando le llovían ofertas atendió el llamado de Newell's. Rico, en su mejor momento, vino al pobre, que podía perder la categoría. Le hizo ganar un torneo local y lo puso en "semis" de la Libertadores.