Humor. Foster, el fantasma amigable: el insólito caso del millonario y Estudiantes de La Plata
Además, el caso de penalofobia en Boca, en la columna “Pelotazo al vacío”.
En tiempos en el que el país parece haber ingresado decididamente en un pico de fraudulencia a partir de una seguidilla de estafas piramidales, criptoestafas oficiales, esquemas Ponzi, telares de la abundancia no tan abundantes, enanos de jardín truchos que se venden como legítimos y pestilencias por el estilo, el fútbol nacional parece no haber salido indemne a este clima a partir del aterrizaje en el país de un magnate norteamericano que prometió inyectar sumas multimillonarias en Estudiantes de La Plata y en el mercado de pases pero, que de un momento a otro, se desvaneció misteriosamente dejando la sensación de que se trató de una visión o una particular aparición espectral que prometía lluvia de dólares.
Considerado la cabeza de playa de las Sociedades Anónimas Deportivas, la desaparición de Foster “Ghost” Gillett, como se hacía llamar, el multimillonario espectro generó un estado de incertidumbre y desorientación en los dirigentes y funcionarios que impulsan convertir a los clubes en SAD, algunos de los cuales revelaron que estrecharon su mano y que era de carne y hueso contradiciendo la condición inmaterial y paranormal que desde la AFA le atribuyen al promocionado inversor.
Además, presentaron como evidencia de su existencia tangible que dispuso de los 15 millones de dólares que Boca exigía por el pase de Cristian Medina a Estudiantes, una cifra muy elevada para cualquier aparecido, que por otra parte no suelen proporcionar dinero o, al menos, no hay registros de que lo hayan hecho a seres vivos. “Desmentimos totalmente que el club haya contratado a un médium para tratar de contactar a Mr.Foster Gillet porque sabemos que pertenece al mundo de los vivos”, aseguró una fuente cercana a la dirigencia pincharrata.
En el mismo sentido se pronunció el representante del escurridizo multimillonario, quien dijo que la interrupción del flujo de dólares al fútbol argentino después de la operación de Medina obedece a problemas burocráticos en Inglaterra donde está depositado el dinero. Sin embargo, no explicó por qué Gillett “clava el visto” a los mensajes desesperados que le llegan desde Argentina y mucho menos dónde se encuentra, aunque varios dirigentes esperan su reaparición con la misma intensidad que los mejicanos esperaban el regreso de Juan Gabriel desde el más allá, prodigio que sin embargo jamás ocurrió pese a los anuncios en ese sentido.
Un dirigente volvió a reflexionar sobre los temidos fantasmas del fútbol: “Ya teníamos el fantasma de la ‘B’, los goles fantasma, la selección fantasma, el fantasma de los penales y ahora aparecieron los inversores fantasma”. Traigan sábanas que fantasmas sobran.
Polémicas xeneizes
En medio del movimiento sísmico que generó en Boca la caída ante Alianza Lima en los albores de Copa Libertadores 2025, la continuidad del técnico Gago, el gol que autoneutralizó Cavani frente al arco peruano cuando se jugaban 100 minutos y el reemplazo del arquero Agustín Marchesín por Leandro Brey, cuando faltaban segundos para la tanda de los penales, desataron un torbellino de polémicas difíciles de seguir.
Por su carácter inusual, lo de Marchesín es la incidencia más complicada ya que, si la sustitución fue solicitada por el arquero (el informe sobre el cambio es información clasificada y recién podría conocerse dentro de 50 años), podría encuadrar en:
- La figura de deserción. Se aplica sobre el jugador que abandona su posición en pleno desarrollo de las acciones y rompe de esa forma con el juramento de operar en el perímetro asignado “si es necesario hasta las últimas consecuencias” efectuado al ingresar al club como jugador. Si se aplica el código militar podría corresponderle degradación frente al plantel.
- Abandono de tareas. Se trata de una falta administrativa que consiste en el abandonar el puesto de trabajo antes del horario de salida que, en este caso, era después de los penales, salvo que se encontrare o encontrase en la modalidad de trabajo a reglamento por alguna medida gremial. En este caso, podría corresponderle una quita de sueldo equivalente a una jornada laboral.
- Penalofobia. Trastorno de ansiedad consistente en un temor irracional que tiene una persona a que le pateen penales. La mayoría de los individuos desconocen que padecen este trastorno, ya que nunca les patearon un penal en toda su vida, pero el tema se vuelve complejo cuando el afectado por penalofobia es un arquero que, entre otras responsabilidades como jugador, tiene las de atajar penales. Es como si un soldador padeciera de sopletefobia, señalan desde la psicología.
Hay quienes especulan también que Marchesín buscó llamar la atención sobre las definiciones por penales en las que los arqueros llevan siempre las de perder y siempre con reglamentaciones cada vez más restrictivas: siempre pisar la línea blanca, no adelantarse, no moverse y no hablar, ni tocar, ni mirar a los ojos al pateador, entre otros impedimentos. “Solo faltan que nos encadenen a un poste durante los penales”, se quejó un arquero que prefirió mantener su nombre en reserva. Se viven tiempos difíciles en los arcos.
