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Formosa fue bien albiazul por Talleres

Admisión forzada. Pese al veto, 3.500 hinchas llegaron al estadio y lograron que se les asignara una tribuna. La pasión desafió los límites.

28 de octubre de 2015 a las 08:29 a. m.
Formosa fue bien albiazul por Talleres
Talleres fue local en Formosa y contó con el aliento de unos 3.500 hinchas (Foto: Ramiro Pereyra).

Lucas Bovaglio corrió hacia el centro del campo. Con lágrimas en los ojos, después de haber pasado los nervios lógicos de una definición de esta magnitud desde afuera.

El triunfo de Talleres y la sentencia de ascenso ya era un hecho concreto.

Vestido de jean y remera (expulsado en la fecha pasada, esta vez no estuvo en la plantilla), se abrazó con uno y con otro. Con todos los que tuvo al alcance de sus brazos. No se olvidó ni siquiera de aquellos que están del otro lado del alambrado.

“No existen palabras para la gente. Les habían dicho que no vengan y mirá lo que es esa tribuna. Es increíble”, relató Bovaglio. Es que al levantar su cabeza, se encontró con una verdadera postal de este ascenso: el equipo, cuerpo técnico y algunos dirigentes festejando; y la hinchada, unas 3.500 per­sonas (la concurrencia fue de 4.500) que coparon la única cabe­cera del estadio de Sol de América, de fondo. Una multitud que alentó sin parar antes, durante y después del juego.

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Es que, desde el mismo día en que se supo que Talleres tendría que jugarse el ascenso en Formosa, tras no alcanzarle la victoria frente a Unión Aconquija hace 10 días, miles de fanáticos albiazules comenzaron con los preparativos para vivir esta aventura. Y no hubo prohibición, ni kilómetros, que fuesen a detenerlos.

Más allá de que hasta la mañana de ayer la decisión era no recibir visitantes, llegó gente de todos lados para alentar al Matador. Así como, finalmente, Martín Sánchez, “el loco de la bici”, arribó a Formosa, también lo hicieron desde Arroyito, Pilar, La Tordilla, o por ejemplo, Liceo, Los Paraísos, Ampliación San Pablo y, claro, barrio Jardín. Todos pusieron sus banderas detrás de un arco.

Ante tal muestra de pasión, la decisión del Gobierno y la Policía pareció acertada. Se abrieron las puertas y todo el que llegó al estadio pudo comprar su entrada y ser parte de la fiesta. Las ovaciones estuvieron destinadas a Rodrigo Burgos y a Juan Pablo Francia. La inspiración de todo fue Talleres, que para muchos de ellos está por sobre todas las cosas.