Fiebre amarilla en el Kempes por Brasil-Ecuador
Ecuatorianos y brasileños compartieron las tribunas del ex Chateau Carreras. Hubo elogios para el estadio, la organización, la comida argentina y, también, para las mujeres cordobesas.
Nunca un estadio cordobés lució tan amarillo. De un lado ecuatorianos y del otro brasileños. En realidad fueron miles y compartieron con varios cordobeses las tribunas del Estadio Mario Kempes, que fue tan elogiado como la gente que los recibió en esta Copa América.Pero sabiendo que el público cordobés había tomado partido por los ecuatorianos, los "brazucas" no tardaron en tirar sus propias chicanas: "Qué lástima que la copa se juegue en Córdoba y Argentina no la está jugando", dijo Víctor, fanático del San Pablo y con el mismo corte de pelo que su ídolo Neymar.
“En 40 millones de habitantes no tienen uno que sepa jugar al lado de Messi”, agregó sonriendo.
Por su parte, los ecuatorianos no dudaron en apoyar al equipo de Sergio Batista: “Hace una semana llegamos y vimos el partido ante Costa Rica. Les trajimos suerte”, cuenta Carlos, que viajó desde Quito junto a 37 ecuatorianos.
“La ciudad es espectacular, el estadio es maravilloso y la comida muy chévere”, agregó el jefe de su grupo, conformado también por varias mujeres y niños.
–¿Cómo se vive el fútbol en Ecuador?
–Muy diferente. Acá el apoyo de la afición es fantástico. Además, nos quedamos sorprendidos porque vimos muchas familias y los partidos se viven con respeto. Pensábamos que podía ser peligroso y no fue así. De ningún modo.
Fernet, asados y cordobesas
Lucas, Víctor y Luis son “torcedores” del Corinthians y se vinieron en “bondi” hasta Argentina. “Ni sé cuántas horas llevamos viajando ya. Pero valió la pena. De Córdoba nos gusta todo… el fernet, los asados y por sobre todo las cordobesas”, coincidió el trío de brasileños, que además se sacó fotos con cuanta ecuatoriana pasó cerca.
Caroline, una de las tantas rubias brasileñas que ayer pisó las tribunas del Kempes, lució despreocupada por el resultado de anoche y se robó todas las miradas: "Acá vinimos a pasear. Nosotros queremos ganar el Mundial en 2014. Vamos a ser hexacampeones aunque ustedes no quieran", le dijo la joven a Mundo D.
“Sí, se puede”
Lejos de los cánticos agresivos a los que estuvo acostumbrado durante años el templo del fútbol cordobés, el grito de “Sí, se puede… Sí, se puede”, con el que los hinchas ecuatorianos recibieron a su equipo provocó la risa de cientos de cordobeses, que luego se adhirieron al “vaaamos ecuatoriaaaanos, que esta noche, tenemos que ganaaar”.
Los brasileños también alentaron toda la noche y le imprimieron su típica fiesta a la cálida noche en la Docta, con ritmo de batucada.
El final fue en paz. Hinchas de uno y otro se retiraron juntos del estadio y el Kempes vivió otra gran fiesta. Ojalá se repita siempre.

