Entre el juego de Instituto y lo que no le Sialle a Talleres
Contraste. La Gloria, a uno de los puestos de ascenso. Talleres, en zona de descenso.
"Plata y miedo nunca tuve", suele decir Ramón Ábila. Habitantes de las prácticas de Instituto dan fe de que es así. Como una máxima para superar las adversidades, "el Negro" se manejó así en la vida, para crecer en su barrio Remedios Escalada, y en el fútbol mismo, para ir doblando las curvas que le planteaba un destino que creía iba a ser más recto. Más deseable.Hablando de miedo y de dinero, Instituto, como su delantero, pudo cumplir con el más difícil de los desafíos. Ser el mejor equipo cordobés ya pasado un tercio de la temporada, consolidando una idea de juego para lograr los resultados en la peor condición: cuando no se sabe si estarán los ingresos para poder cobrar. Tal cual.
La crisis económica financiera determinó la renuncia del presidente Juan Carlos Barrera, la de su hijo Iván, y, luego, la del entrenador Frank Darío Kudelka. El club quedó con una deuda de más de 30 millones de pesos, con pocos recursos para seguir abierto y con un paro de futbolistas que convirtió a la Gloria en noticia nacional.
Ahí estaban atrapados el remanente de la comisión, los jugadores, el entrenador interino Elvio Agüero y la esperanza de ver a un Instituto protagonista que tenían los hinchas.
La idea de juego era buena y la decisión fue ratificar el acuerdo hacia ella, aunque las condiciones para desarrollarla no estén del todo dadas. Algo que muchas veces genera “el famoso sálvese quien pueda” o el famoso juguemos con “el cuchillo entre los dientes”.
El del plan de Kudelka fue tomado por el DT de la casa, Elvio Agüero, consciente de que era lo mejor para los futbolistas. Y cuando estuvo en condiciones de perfeccionarlo, también lo hizo.
Los resultados llegaron, pero los problemas económicos no se han sido ido ni muchos menos. Por más que quizá haya más socios y las recaudaciones suban a partir de estos rendimientos, esa incertidumbre continuarán al menos hasta la asamblea del 15 de diciembre. Así Instituto se asomó a la pelea, apostando a su fútbol. Sin miedos ni fortunas. Como dice su goleador.
¿Sialle o no Sialle?"Se nos escapó la victoria. ¿Si hay 'Cacho' para rato? Seguimos trabajando. Ahí estamos, qué se yo. No hablo mucho. Nos vamos más o menos", dijo Arnaldo Sialle, DT de Talleres, una vez consumado el 1-1 ante Boca Unidos, después de ir ganando 1-0 y de haber generado situaciones suficientes para ganar. La "T" como Instituto se armó para ser protagonista, pero ha vivido en otro escenario: el del paso a paso de su DT y una producción que lo sitúa en zona de descenso.
Dos crisis en un puñado de fechas han hecho que el formador de su plantel haya estado a punto de irse. Un mal arranque, la levantada tras el “si no le gano a Sportivo me voy” y una transición inesperada que desembocó en tres derrotas que se cortaron ayer, dejaron expuesto al DT. A que una victoria lo levante o a que una derrota termine con sus fuerzas. Un clima que durará mientras no de con la táctica que potencie a sus futbolistas.
Por aquel Verde. Sportivo Belgrano quiere acercarse al del gran arranque en la B Nacional. Hoy visita a Defensa y Justicia y espera recuperar su mejor versión.