El sueño de Dybala: “Jugar el Mundial”
Paulo habló de Instituto, la selección, su Fundación y lo que lo llevó a estar hoy en el firmamento del fútbol mundial.
Los días de Paulo Dybala en Córdoba se pasan en un abrir y cerrar de ojos. "La Joya" intenta aprovechar cada segundo. Exprime cada instante junto a los suyos para luego volver a Italia, donde vendrá un año con Juventus repleta de nuevos objetivos.
La temporada 2016/2017 que pasó dejó logros importantes como la Liga y la Copa de Italia, aunque dejó un gusto algo amargo por la final de Champions League perdida ante Real Madrid.
Pero lo que viene es demasiado tentador como para quedarse mirando las fotos de lo que pasó. Y en el horizonte está el Mundial de Rusia 2018, ni más ni menos.
Dybala ya es un jugador de selección consolidado. Así lo analiza el nuevo DT Jorge Sampaoli, quien planea asociarlo con Lionel Messi para formar una gran dupla, que consiga la clasificación al Mundial. Y Paulo no da vueltas. Ese torneo es su gran sueño.
“Cuando era chico, en las tardes con amigos, en cada entrenamiento, cada vez que estaba con la pelota en la plaza, jugábamos por ese sueño. Soñaba con jugar un Mundial... Estamos cerca. Ojalá podamos clasificar y pueda cumplir mi sueño, que es el sueño de muchos. Por eso doy el máximo, por mi y por todos los que sueñan con estar en ese lugar y no puede llegar. Por eso voy a dar todo de mi para lograrlo”, contó Dybala ayer, en Laguna Larga.
En su diálogo con la prensa, no se olvidó de nadie. Recordó a Santos Turza (su reclutador en Instituto), a la Gloria y también a Darío Franco, quien fuera el entrenador que lo hizo debutar.
“Agradezco a todos que están acá en mi partido a beneficio, es un día muy importante para mi, para mi familia y mi pueblo. Vengo a rodearme de mi familia, de mis afectos, porque es lo que más extraño cuando estoy afuera. Paso mucho tiempo viajando, tengo la suerte, soy un afortunado, porque puedo viajar por todo el mundo gracias al fútbol, pero el afecto que me brinda mi pueblo es muy difícil que te lo brinden en otro lado. Por cómo me conocen de chiquito, como persona. Por eso aprovecho cada año para venir y compartir mi tiempo con los que más me extrañan”, expresó “la Joya”, que en los próximos días retornará a Italia para iniciar la pretemporada con “la Juve”.
"Santos Turza fue quien me abrió las puertas de Instituto, voy a estar agradecido de por vida a él, a Darío (Franco) que también fue una persona muy importante en mi carrera, que me dio todo para poder crecer y lograr lo que estoy haciendo ahora", agregó.
Luego, contó sus proyectos con la Fundación Sonrisa: “Con mi Fundación arrancamos con esta iniciativa. Nace a través de mi familia, que me ayudan a hacer todo esto, a mi hermano Gustavo que es al principal que hay que agradecer. Cuando pase el tiempo vamos a tratar de ir mejorando y ayudando a más gente. Lo primero era ayudar a nuestro pueblo, que tanto lo necesita. Están abiertas las puertas a todos aquellos que quieran ayudar junto a nosotros”.
También destacó a Instituto, el club que “lleva siempre en su corazón”. “Instituto siempre para mi va a estar en mi corazón, por lo que me ayudó, por lo que me hizo crecer. Me contuvo por mucho tiempo, muchos años. Siempre voy a tener un cariño especial por Instituto. Voy a ir a la cancha cada vez que pueda. Para mi es un orgullo muy grande, porque hablo seguido con ex compañeros y ex entrenadores. Para mi es muy importante”, explicó.
En sus vacaciones, Paulo trata de hacer una vida normal. Aunque cada paso que da atrae a sus fanáticos: “Yo siempre trato de hacer mi vida como la hice siempre, con mis amigos, yendo a comer, juntándome a jugar al fútbol. Crecí con eso, soy así, gracias a mi familia que me ayudó a madurar muchísimo. La gente me reconoce, me saluda y eso es lindo. Eso quiere decir que estoy haciendo las cosas bien. Soy agradecido a la gente, porque gracias a ellos somos lo que somos”.
¿Qué lo hizo llegar a donde llegó? "La ambición de crecer, de mejorarme cada año, de aprender cosas nuevas. Me hubiese gustado jugar un año más tal vez en Primera del fútbol argentino. Se dio así, fui yo quien tomó la decisión de ir a jugar a Palermo junto a mi familia. Y a pesar de que las cosas no arrancaron bien en Europa y se hizo difícil, todo fue mejorando. Las cosas hoy están mucho mejor de lo que pensábamos. Estoy en un lugar que nadie se imaginaba cuando había arrancado. Ahora estoy disfrutando y compartiendo todo lo que me toca vivir con mi familia y amigos, que es lo más importante", cerró Paulo, que sigue soñando y va por más.