El seleccionado y el precio de vivir con miedo a ser eliminados
De la misma manera que un triunfo nos llevará a pensar en el título. Seguimos igual.
Qué rápido se fue la selección argentina a vivir en la urgencia. Un estreno infortunado nos llevó "ahí". A ese mundo de desolación futbolera que prueba que con tener a varios de los mejores jugadores del mundo no es suficiente para formar un equipo que nos permita despegar.
Es más, la imagen de nuestra selección reflejada en la de otras nos desnuda más. Nos devuelve el dibujo de un "rico pobre".
Hasta el propio Maradona ofrece un mensaje apocalíptico en el que sentencia que nos puede ganar "hasta Tonga" y en el que subraya que la camiseta la sentían otras generaciones, menos la actual o la anterior.
De la misma manera que hay otros próceres de nuestra selección que dijeron que Sergio Agüero y Ángel Di María no deberían haber sido convocados y ciertos operadores pidiendo el regreso de Alejandro Sabella por el inexperto Lionel Scaloni. Los mismos que decían que debía irse cuando era el DT porque estaba viejo y no podía conducir a Messi y a los que más jugaban con él.

Sí, la fórmula del “10 y 10 más” que puede ser más que cualquier selección y con cualquier DT. Ah... y sin dejar de mencionar la infaltable como innecesaria comparación entre Messi y Maradona porque no le sirve a nadie.
Esas no son las discusiones que se necesitan ahora, ni mucho menos. No hay fútbol posible con ese tipo de razonamientos. No lo es, para dejarlo claro. Lo preocupante es que así se haya comunicado durante tanto tiempo desde la directiva de AFA y que la prensa haya alimentado esos debates.
La coyuntura que vive nuestra selección no es apocalíptica ni mucho menos. Corresponde a una etapa de refundación en la que hay un DT joven y jugadores casi con la misma edad, y juveniles que se van a equivocar más de lo que van a acertar. Y que hay que comunicarlo así y por parte de la AFA. ¿Tan difícil era decirlo para Claudio Tapia? ¿O era mentira lo de la refundación? Porque así, parece presentado como un parche hasta después de la Copa.
Todos saben que erraron. Scaloni jugó a lo que no sabían Paredes, Lo Celso y Suárez. El intento de alcanzar una identidad se perdió al intentar un regreso de los históricos. Así de un partido a otro pasamos a vivir el miedo de quedar eliminados. Como en Rusia. De la misma manera que un triunfo nos llevará a pensar en el título. Seguimos igual.
