"El pequeño Bielsa": la nota sobre Martino que La Voz publicó en 2000 y que rescató el diario El País
Cuando "el Tata" conducía Instituto, el periodista Hugo Caric publicó un perfil del DT que lo pintaba de cuerpo entero. Más de 10 años después, demuestra que "el Tata" sigue siendo como fue siempre. Imperdible.
Gerardo Martino marcó un antes y un después en Instituto. Su campaña con la Gloria es recordada como una de las mejores de la historia, y no por haber logrado el ascenso, sino porque hizo que su equipo jugara como los dioses.
"\'Yo\', contó Raúl "Bocha" Maldonado, \'le decía que era enganche. Me dijo: \'Andá a mi habitación y lo aclaramos\'. Fui y me mostró una carpeta con una discriminación perfecta de mi rendimiento y por qué debía ser delantero. Y me dijo: \'Si al segundo partido de pretemporada no hacés goles ahí, jugás todo el año de enganche\'. Al tercero ya había marcado tres. Me lesioné y cuando volví, hice un golazo de 40 metros\'. El diario cordobés La Voz del Interior ya lo llamaba \'El pequeño Bielsa\'".
El párrafo es un extrato de un artículo publicado por el diario El País, de Madrid, y firmada por el periodista Ezequiel Fernández Moore, quien apeló a una anécdota para reflejar como es el "Tata" y reflotó una nota que escribió el periodista Hugo Caric en La Voz del Interior.
En un perfil profundo y muy rico, Caric describe al "Tata" cuando era DT de Instituto. Era el 31 de diciembre de 2000, y
Martino ni siquiera soñaba con llegar a conducir a Newell\'s
. Mucho menos a una selección nacional y, por supuesto, ni se habló del Barcelona.
La nota sobre Martino publicada en La Voz del Interior el 31 de diciembre de 2000
El pequeño Bielsa
"Antes del 31 de julio de 2000, Instituto era apenas una vaga referencia en la extensa trayectoria de Gerardo Martino. Sólo el recuerdo de algún partido o alguna anécdota de su época de jugador.
\'Teníamos que jugar con Instituto y, cuando llegó la hora de salir para el estadio, con (Ariel) Cozzoni nos demoramos y ‘el Indio’ Solari nos dejó en el hotel. Como no conseguíamos taxi, tuvimos que irnos en colectivo. Después vimos que el colectivo iba para un lado y los hinchas para otro. Le preguntamos a un tipo si íbamos bien para la cancha y nos dijo que sí, ¡pero a la cancha de Juniors!. Bajamos y tomamos un taxi. Cuando llegamos al vestuario, los otros 14 jugadores ya estaban cambiados y listos para jugar\'.
Antes del 31 de julio de 2000 los hinchas de Instituto recordaban al \'Tata\' como un muy buen futbolista que entre 1980 y 1995 vistió la camiseta de Newell’s, donde jugó 472 partidos y ganó tres títulos. Pero poco conocían de la historia y del pensamiento del hombre que ahora conduce el sueño de retornar a Primera.
Mirando a PassarellaLa historia de Martino no es muy diferente a la que cualquier pibe que empezó jugando a la pelota en la calle y terminó haciendo del fútbol su medio de vida. Unico hijo de un obrero metalúrgico y una maestra, empezó a jugar en el barrio, donde ya lo conocían como \'el Tata\' (\'No me preguntes por qué, pero me lo pusieron de chico y lo fui llevando a todos lados\', comenta).
Llegó a Newell’s en 1974 y permaneció allí hasta 1995. \'Fui haciendo todas las categorías. En 1978 estaba en la disyuntiva de jugar o estudiar y entonces Daniel Musante me dio facilidades para jugar en la división que él dirigía, hasta que Luis Cubilla me convocó para hacer la pretemporada en 1980. Ese año se dio todo junto: fui capitán de la tercera, debuté en primera y fui a la juvenil. No pude terminar el quinto año. Quedé libre por faltas, porque estaba toda la semana en Buenos Aires con la selección\', rememora.
En 1981 viajó a Australia con el equipo argentino que intentó revalidar el título juvenil de Japón ‘79. \'Cuando volví, Américo Gallego y Enzo Bulleri pasaron a River, y me quedó todo servido para jugar\', recuerda.
Debutó como titular el 15 de junio de 1980, en el Parque Independencia: River le ganó a Newell’s 1 a 0 con gol de Daniel Passarella, el jugador que lo había deslumbrado en aquellas noches de junio de 1978, cuando con sus compañeros del Colegio Dante Alighieri alentaba al seleccionado campeón del mundo desde la popular \'canalla\'.
\'La imagen de Passarella es la que me hubiera gustado que tuviera de mí un jugador. Esa imagen de tipo ganador, profesional, que las derrotas le duele hasta los huesos\', afirma.
\'En una gira que hicimos con la selección en 1985, me tocó compartir la pieza con Passarella. Estaba ‘chocho’. Me regaló una remera y yo estaba en las nubes\', agrega.
Cuatro estrellas\'Lo mejor que me pasó en el fútbol fueron los tres títulos que gané con Newell's\', sostiene el DT de Instituto. \'El que más recuerdo es el primero (1987/1988), porque llegábamos muy golpeados. Veníamos de salir segundos atrás de Central y perder una Liguilla con Boca, y nos querían matar a todos. Por ahí pienso: ¡cómo cambiaron las épocas¡ Ahora empatás un clásico de local y salís entre los 10 primeros de la tabla, y está todo bien\', agregó.
En Newell’s también jugó con Diego Maradona. \'Esa es mi cuarta estrella. Lamentablemente, no era el mejor Maradona y era el peor Newell’s\', dice.
Un ciclo que lo marcóDesde el banco de Instituto, \'el Tata\' mira los partidos con el ceño fruncido, el brazo izquierdo cruzado y la mano derecha sobre el mentón. Camina de un lado para el otro, habla, gesticula. Su figura y una pelada incipiente acentúan su parecido con Marcelo Bielsa. Cuando le marcan las similitudes con el DT de la selección sonríe, pero enseguida deja en claro que su identificación con \'el Loco\' es una cuestión mucho más profunda.
\'Tuve buenos técnicos y de todos saqué algo bueno, pero sin dudas me quedo con Bielsa. Su ciclo me quedó grabado por lo exitoso e innovador. Es un DT moderno, serio y honesto. Fue el que más me marcó. Con el fui un jugador más reconocido\', dice.
\'Yo no los conozco a todos, pero éste es distinto a todos. Digo que estamos en presencia del mejor técnico del país ¿Que la selección no gusta? No estoy de acuerdo, nunca vi un equipo con tanta autoridad\', agrega.
Martino no tiene el perfil obsesivo de Bielsa, aunque es capaz de hablar varias horas seguidas de fútbol. \'Me gusta hablar de fútbol, estar informado, llevar estadísticas, ver la mayor cantidad de partidos posible y saber todo sobre un jugador\', comenta.
—¿Te ves como DT de Newell's? –Ya no estoy tan seguro. Yo pensé en una profesión nueva, encaminada en Newell's, y no se dio así. En otro momento quizá hubiera ido en cualquier circunstancia, pero hubo cosas en el camino. Terminaron tratándome como uno más y ya no tengo la misma predisposición. Hoy por hoy, no pienso que sea una posibilidad muy cercana".
