El método Belgrano: la manera en la que le ganó a Chicago en Buenos Aires
El Pirata venció a Nueva Chicago 1 a 0 de visitante y está a 11 del segundo San Martín que aún debe jugar.
Belgrano derrotó anoche 1 a 0 a Nueva Chicago con el oficio y la autoridad propia de los equipos que sienten seguros de sí mismos. Jugó como si supiera que en algún momento, inevitablemente la victoria iba a caer de su lado. Y eso fue lo que sucedió.
A los 14 minutos del segundo, Leonel Alvarez, el volante central del “Torito de Mataderos”, derribó dentro del área a Guillermo Pereira. Y el árbitro Pablo Dóvalo sancionó el claro penal, el primero que le dieron a la “B” luego de 26 fechas. Aquella vez, el 12 de octubre de 2021, el uruguayo Adrián Balboa convirtió ante Gimnasia de Mendoza.
Ahora, anotó Pablo Vegetti, quien con un derechazo fuerte al palo izquierdo del arquero César Taborda, decretó el sexto triunfo celeste en once presentaciones como visitante. Y estiró a once puntos la ventaja que le lleva a San Martín de Tucumán, aunque con un partido más.
Desde ahí hasta el final, casi que se acabó lo que se venía dando. Chicago se ahogó en su impotencia, llegó sólo una vez más al arco de Nahuel Losada y se fue apagando sin los recursos anímicos y futbolísticos indispensables como para intentar la remontada. Y Belgrano enfrió aún más la noche. Puso todo bajo control y dejó que el tiempo corriera. Tan tranquilo estaba Guillermo Farré, el técnico “celeste”, que recién movió el banco a la media hora del segundo tiempo. Con el ingreso de Maxi Comba por Bruno Zapelli, el jugador más claro y preciso que tuvo la “B”.
En el balance de los noventa minutos, fue tal vez uno de los partidos que Belgrano ganó con menos sobresaltos. Chicago sólo lo emparejó en algunos tramos del primer tiempo. Pero en verdad, no hubo un solo minuto del juego en que haya sido más que el equipo de Alberdi. Hasta el gol de Vegetti, en verdad, no se vieron remarcadas las distancias entre el líder del torneo y gran candidato al primer ascenso a la “A” y un conjunto como Chicago que anoche sufrió su cuarta derrota consecutiva y apenas si ganó 5 de los 23 partidos que jugó.
Pero queda muy claro a esta altura del campeonato, que la “B” no juega a apabullar sus rivales sino que los va desgastando de a poco. Y que no necesita construir superioridades abrumadoras para estar donde está: de hecho de sus 16 triunfos, 13 los logró por un gol de diferencia y sólo una vez, ante San Telmo de local, convirtió tres tantos.
En todo caso, a Chicago Belgrano lo terminó quebrando con los atributos de siempre: la solvencia del bloque defensivo más allá de algunos problemas que tuvieron Alejandro Rébola y Diego Novaretti, los experimentados zagueros centrales, para contener en el primer tiempo a Nicolás Miracco y Paul Charpentier, los dos delanteros verdinegros, la intensidad que nunca decae y la presencia siempre inquietante del goleador Pablo Vegetti en el ataque.
Es todo un dato también que dos de los refuerzos recién llegados, como Guillermo Pereira y Diego García, ya califiquen para arrancar como titulares. La idea colectiva está lo suficientemente clara como para que con poco trabajo y pocas palabras, dos piezas nuevas se ensamblen y la estructura no pierda eficacia.
Pereira aportó inteligencia para ubicarse en la media cancha y llegar arriba. Y el “Gurí” Garcia, de a cuentagotas, reveló su calidad. Ellos también fueron protagonistas de un triunfo que decantó por su propio peso. No fue brillante porque Belgrano no se propone serlo. Pero fue sencillo porque la “B”, a su manera que ya nadie podrá discutirle, jugó para que así sea.
