El Malondón: los árbitros me agotaron
Aunque el mono se vista de seda, mono se queda. El refrán alude a la banalidad de disfrazar la naturaleza de las personas y se aplica a los que tras mejorar en algún aspecto de su condición social o económica no pueden ocultar sus defectos.
En fútbol podríamos trasladar aquel refrán a los árbitros y decir que por más que se vistan de rosa, celeste, verde o amarillo, árbitros se quedan.
Sencillamente porque nunca podrán sacarse de encima el mote con los que se los conoce “hombres de negro”. Porque nunca podrán ocultar sus defectos, que son variados y muchos.
La AFA, el Colegio de Árbitros y cuanta asociación los incluya, deberían revisar las sanciones para la mayoría de estos señores que jornada tras jornada se empecinan en arruinar espectáculos, amargar hinchas y complicar equipos. Porque, se sabe, los árbitros te pueden sacar campeón y también te pueden mandar el descenso.Yo, humildemente, propongo que les apliquen mala praxis, que los castiguen por los actos realizados con negligencia. No puede ser que las manos en las áreas tengan distintos significados para los hombres de negro o, por ejemplo, que sancionen con tiro libre un agarrón en la mitad de la cancha y no cobren lo mismo dentro del área.Los beneficiados de hoy serán las víctimas del mañana. Por eso, basta árbitros. Por un fútbol sin árbitros o con árbitros buenos.

