El laberinto tenía salida
Undecagonal. La “T” se despidió de la tercera división con un empate en Tandil.
Algún día esto se iba a acabar, Talleres. Después de cuatro años de peregrinación por el Torneo Argentino A, la odisea menos deseada llegó a su fin. Y la despedida de la tercera división para el Albiazul fue con un marco acorde a esta categoría, como para que no den ganas nunca más de volver a pasar por esto: una cancha chica, menos de dos mil personas en el estadio, un campo de juego feo, sin televisación y ante un rival que hasta hace pocos años los "matadores" sólo lo asociaban con una banda de cuarteto.El paso por este "infierno" deberá convertirse en una enseñanza para el club de barrio Jardín, que pagó muy caro los despilfarros y errores de comisiones directivas anteriores.Tardará mucho tiempo en cicatrizar esta mancha para un club con la historia de Talleres. Los cuatro años en el Argentino A tuvieron varios golpes durísimos y una sola gran alegría. El empate ante Santamarina en Tandil fue anecdótico. La "T" ya había logrado el ascenso a la B Nacional un par de fechas atrás luego del triunfo ante San Jorge y se presentó ante el equipo de Gustavo Coleoni con lo mejor que tenía. Fue destacable la dignidad con la que el Albiazul jugó este encuentro, teniendo en cuenta que los puntos le interesaban poco y nada, y que su única meta era ganar o empatar, para concluir invicto y ponerle el moño a su mejor campaña en esta divisional del ascenso.Talleres jugó un gran primer tiempo y el 1-0 le quedaba chico. El tempranero gol de Gonzalo Klusener, máximo anotador del torneo, le daba a los cordobeses, desde el arranque, una diferencia que fue justificando con el correr de los minutos."Pudimos redondear un torneo muy bueno. Haber llegado a esta cancha ya ascendidos demuestra que hicimos las cosas bien durante el año", remarcó el también ex jugador de Estudiantes (LP), Defensa y Justicia, Ben Hur y Guillermo Brown de Puerto Madryn."Haber ascendido en forma invicta en este tramo no fue casualidad. La responsabilidad, el sacrificio y el trabajo que hicimos fue clave", remarcó el delantero, que al igual que la mayoría de los futbolistas del plantel pretende seguir en el club.El beso del golDiego Chitzoff, quien no pudo demostrar mucho en esta temporada, se desquitó en el complemento con un golazo que nunca olvidará y que volvió a poner en ventaja a la "T" tras el 1 a 1 que había establecido Edgardo Brittes. El exdefensor de Tiro Federal, Colón, Rosario Central y Gimnasia de Jujuy besó la pelota antes de patear magistralmente un tiro libre. "Me tenía fe, nunca la beso a la bocha", le dijo el lateral a Mundo D. "Por suerte entró, no se me venía dando pero la imaginé adentro y la puse donde quise", reconoció el lateral derecho albiazul.
Pero el empate en Tandil ya pasó al plano de lo anecdótico y a partir de hoy Talleres comenzará a escribirse una nueva historia. Se pensará en quiénes se quedarán, los que se irán y el perfil de los jugadores que deberán pelear por ascender a Primera, tal como pretenden sus hinchas y directivos.
Y se pensará, también, en Newell’s Old Boys, el próximo rival de la Copa Argentina. Porque el Torneo Argentino A ya es pasado y llegó el momento de poner otra vez la mira un poco más alto. El Mundo Talleres así lo exige y habrá que poner manos a la obra.

